Manuel Conthe, protagonista del Observatorio Proa de la Comunicación

Coincidiendo con el estreno de nuestras nuevas oficinas, situadas en Gran Vía 39 segunda planta, Proa Comunicación ha reanudado la celebración de los Observatorios de la Comunicación en los que, como ya sabéis, abordamos temas de actualidad con un ponente relevante.

Pues bien, la  decimotercera edición del Observatorio Proa de la Comunicación, celebrada el 26 de septiembre, tuvo como protagonista al ex presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Manuel Conthe, que bajo  el título “Cuestión de imagen…y de ética. Buenas prácticas bancarias”,  reflexionó sobre las actuaciones que  tanto han dañado la imagen de las entidades financieras a lConthe, flanqueado por Lucía Casanueva, Socia Directora de Proa, y Enrique Astier, Consejero Delegado de Arista. os ojos de los ciudadanos. ¿Qué se está haciendo mal? ¿Es un problema de sector, o de contagio? ¿Están reñidos negocio/beneficios y buenas prácticas? ¿Dónde habría que poner énfasis para cambiar esa percepción?

Conthe, que conoce bien el sector financiero tanto por su paso por la Dirección General del Tesoro y Política Financiera (1998-2005) y por la presidencia de la CNMV (2004-2007), como por la Vicepresidencia para el Sector Financiero en el Banco Mundial (1999-2001) y, ahora, por su papel de árbitro en algunas disputas financieras entre bancos y pymes, abordó el tema directamente, poniendo todos los puntos sobre las íes. 

Conthe inició su charla apuntando matices. “Es verdad que las entidades financieras se enfrentan a circunstancias que juegan en su contra, como es el hecho de que a los medios de comunicación les interesan más las noticias negativas que las positivas; que es fácil ver los errores a toro pasado; que se pueden cometer injusticias cuando se generaliza y se trata a todas las entidades como si fueran iguales; y que puede haber habido algunos clientes que, sabiendo los riesgos que asumían, fingen ahora desconocimiento y se envuelven en piel de cordero”.

Hechas estas matizaciones, apuntó errores cometidos por algunas entidades financieras. “Algunas han vendido productos financieros complejos a los que daban nombres comerciales que inducían todavía a más confusión”. La falta de formación en muchos casos de las redes de oficinas y el escaso interés de las entidades en que los notarios no se limitaran a elevar la escritura  pública de los préstamos hipotecarios, sino que hicieran hincapié en su función asesora y en preocuparse de que el cliente entendiera lo que estaba firmando”, tamUn momento de la charlabién han sido –a su juicio- errores del sector.

Hecho el diagnóstico, apuntó como soluciones para “reconciliarse con la opinión pública” el “pedir perdón”; tomar medidas para mejorar la formación de la red de oficinas, así como colaborar en la educación financiera de los ciudaManuel Conthe en el Obervatorio Proadanos y sus propios clientes, tarea ya iniciada por los supervisores financieros; llegar a un acuerdo del sector con el colegio notarial sobre “mejores prácticas”, lo que –sugiere- debería incluir que los préstamos hipotecarios se firmen en el despacho del notario y no del banco. “Da más independencia”, dice. Conthe también sugirió potenciar la figura del Defensor del Cliente  -“seguro que hacen una labor meritoria que se podría destacar”- y destacar los impuestos que pagan las entidades, como un indicador esencial de Responsabilidad Social Corporativa. “¿Hay algo más responsable hacia la sociedad que pagar impuestos? Se preguntó”. Por eso alabó la iniciativa que del BBVA al respecto.

Sólo así, con estas y otras actuaciones, adoptadas mejor por voluntad propia que por imposición legal –“lo obligatorio no se valora igual; y si uno ya intuye lo que va a venir por ley, mejor adelantarse”-  las entidades financieras podrían reconquistar la confianza que han perdido y que tanto necesitan recuperar.

Comunicar con conciencia

El pasado jueves asistí en la Universidad de Deusto a un encuentro con José Manuel Velasco, presidente de Dircom, la asociación de directivos de la comunicación que agrupa a más de 820 profesionales de las empresas e instituciones más importantes de España.

La asociación, con sede en Madrid y presencia en otras seis comunidades autónomas (Cataluña, Aragón, Galicia, Comunidad Valenciana, Castilla y León y Canarias), aspira a reunir también en el País Vasco el número de socios suficiente para abrir en Bilbao una delegación que promueva la visión y los objetivos de Dircom en Euskadi. Estos ejes estratégicos son:

  • Reconocimiento. Poner en valor la figura del director de comunicación en las organizaciones.
  • Conocimiento. Actuar como transmisores y proveedores de conocimiento en la organización.
  • Networking. Fomentar la red de contactos y promover el intercambio de experiencias con los dircom.
  • RSC. Conseguir que el dircom lidere el discurso de la Responsabilidad Social Corporativa.

Entre las actividades que la asociación lleva a cabo, Velasco anunció como “un gran acontecimiento que ningún profesional de la comunicación se puede perder” el Foro Mundial (World Public Relations Forum) que entre el 21 y el 23 de septiembre de 2014 reunirá en Madrid a un millar de responsables de comunicación de todo el mundo. El tema central del encuentro es la “comunicación con conciencia” y sus organizadores esperan traer a Madrid a “los principales pensadores de la profesión para debatir la importancia y el valor de comunicar con conciencia y consciencia, construyendo así organizaciones, reputaciones y marcas más robustas”.

Uno de los intelectuales a los que el presidente de Dircom citó en su presentación es el sociólogo Zigmunt Bauman, padre de la “sociedad líquida” como idea para definir el mundo en que vivimos: una modernidad que ha dejado atrás los valores sólidos para sumir a los individuos en un medio acuoso, complejo y en cambio constante. Recientemente leí una reflexión suya sobre las redes sociales: “Vivimos divididos en dos mundos: uno online y otro offline. Ambos tienen reglas muy distintas. En internet es infantilmente fácil hacer amigos y perderlos. En la vida offline, la real, sabes el esfuerzo que cuesta encontrar y mantener un amigo de verdad para toda la vida. La ventaja del mundo online sobre el offline es que es mucho más fácil obtener las cosas que deseas aparentemente. Por eso la gente pasa, de media, siete horas y quine minutos al día en contacto con las tecnologías digitales. Mucha gente trata de rehacer el mundo offline de acuerdo con los esquemas del mundo online. Si eso pasa, será una enorme pérdida para la humanidad”.

Luis Sala

Comunicación de crisis: inmediatez sí; exactitud también

En un caso de comunicación de crisis lo más importante es la transparencia informativa y la respuesta veraz hacia los medios de comunicación y hacia la sociedad. Las empresas e instituciones, grandes y pequeñas, tienen que estar preparadas ante una crisis. Por eso es fundamental tener preparado un protocolo de actuación en caso de que se produzca una crisis. El mensaje a comunicar tiene que ser claramente entendible por cualquiera. Si no hay un portavoz y se establece el vínculo con la opinión pública a través de notas de prensa, éstas tienen que ser breves, bien redactadas y clarificadoras.

Parece una obviedad lo que digo pero en innumerables ocasiones he escuchado quejas por parte de los periodistas sobre lo mal escritos que están los comunicados cuando las cosas “se ponen feas”. Muchas veces “las notas de prensa parecen jeroglíficos”.

Si en el protocolo de gestión de la crisis hay un portavoz es clave escoger al portavoz adecuado que sepa transmitir sus ideas con rigor y que sea una persona honesta. La mentira tiene las piernas cortas y tanto la ocultación de información relevante como la inexactitud pueden desbaratar la reputación de una empresa de por vida.

Una amenaza en cualquier estrategia de comunicación de crisis es la dispersión: querer transmitir muchas ideas sin orden ni jerarquía. Algo que los periodistas y la opinión pública agradecen siempre es adelantarse. Proporcionar información fidedigna, útil y clarificadora de los hechos antes de que te la pidan. Ese paso bien dado, hace del gestor de la crisis alguien fiable y competente, lo cual facilita mucho las cosas.

En nuestra experiencia, para gestionar bien una comunicación de crisis, lo mejor es tener un equipo reducido, veterano y muy competente que responda rápido y de forma eficaz a las necesidades de la empresa y de los medios de comunicación. Asignar muchas tareas a personas distintas que tienen que llegar a acuerdos suele burocratizar los procedimientos y acabar en ineficacia.

Como dice el refrán: “obras son amores y no buenas razones”. Una crisis bien gestionada es una oportunidad estupenda para una empresa de poner de manifiesto su seriedad, su solvencia, su compromiso etc. La anticipación con rigor es clave para mantener y reforzar el valor de una marca.

Lucía Casanueva