Pilar Urbano en el Observatorio Proa: “En el Caso Nóos, la ética de la Casa Real y la imparcialidad de la Justicia quedan bajo sospecha, sólo se salva el juez”

“Tener la última palabra no significa tener la verdad”, dijo Pilar Urbano presentando su libro ‘La Pieza 25’, clave para entender los entresijos del ‘caso Nóos’, pero con cierta ironía recomendó “no leer las tres últimas páginas para no caer en la melancolía.  Son las páginas dedicadas a la sentencia de las magistradas de la Audiencia de Palma, que absuelve a la Infanta Cristina. Urbano empezó así de fuerte su ponencia sobre ‘Complot de Estado para salvar a la Infanta’, el eje central de su último libro, en el Observatorio Proa de la Comunicación, celebrado en la sede de Degussa.

Durante casi una hora, desgranó los pormenores de cómo se gestó la obra y cómo obtuvo la ingente cantidad de información con la que escribió el libro. Así, relató que habló con los jueces que investigan o han investigado los casos más mediáticos de los últimos años, pero en privado. Ninguno quería que se publicase nada, “hasta que me encuentro con el juez Castro”, José Castro, instructor del ‘caso Nóos’. Reconoció que tuvo la puntería de dirigirse a él cuando la instrucción del caso estaba cerrada “y él se sentía libre para hablar”. A las cien horas de conversación con el instructor, se sumaron otras 40 con el fiscal anticorrupción de Palma, Pedro Horrach y las que estuvo con los policías de la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal) que realizaron los registros, agentes tributarios, defensores, fiscales, abogados particulares y del Estado. Una investigación a la que dedicó tres años.

Pilar Urbano fue narrando, ante un público expectante y sorprendido en muchos momentos, cómo la operación para salvar a Cristina de Borbón es “un complot que se origina en la Jefatura del Estado” y tiene su origen en una reunión convocada por el Rey Juan Carlos en Zarzuela, a la que asisten el entonces Jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno; el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; el Ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón; el Fiscal General del Estado, Eduardo Torres-Dulce, “y una sexta persona muy importante que no voy a nombrar, y que sólo estuvo como testigo oyente”. De ahí salió, según Urbano, la consigna de que “de ninguna manera la Infanta puede sentarse como imputada”.

Quien realizó el “trabajo sucio”, en palabras de la veterana periodista, fue el fiscal Horrach: “Yo creo que lo hace por obediencia jerárquica, pues es algo que establece el Estatuto Fiscal: cumple órdenes que debe mantener secretas”. De otro modo, es difícil de entender ese cambio radical, de acusador a paladín defensor, en una persona que “ha sido un mastín, un implacable perseguidor de la corrupción hasta ese momento”. Desveló que ella tiene las “cinco cuartillas” en las que Horrach redacta la ‘operación para salvar a la Infanta’, “cuyo primer punto era ‘que se callen Zarzuela y el Gobierno’…”. “Se las mostré a Horrach y me reconoció que, en efecto esa hoja de ruta estratégica para salvar a la Infanta la había escrito él en su ordenador”.

Urbano señala el año 2012 como el punto de inflexión en el caso. En ese momento, explica, Manos Limpias pide la imputación de Cristina de Borbón, pero el juez dice que no tiene motivos razonables para hacerlo. Poco tiempo después, empieza a recibir cajas de documentos, facturas, emails del defensor de Diego Torres, el ex socio de Iñaki Urdangarin. A partir de ahí, se practica una batería de registros y se reciben declaraciones de más de trescientos testigos, y el juez Castro encuentra entre 14 y 20 elementos para imputar a la Infanta, y avisa de ello a los acusadores el fiscal Horrach y a la abogada del Estado en la Comunidad Balear, Mariángeles Berrocal. El fiscal se opone, previo ’viaje de consulta’ a Madrid.

El caso se convierte, siguiendo la narración de Pilar Urbano, en una especie de thriller en el que, además de funcionarios del Ministerio de Justicia y de la Agencia Tributaria o de ‘emisarios’ de la confianza del Rey, intervienen agentes del CNI “bien encorbatados”, hackers que supuestamente hacen desaparecer las respuestas de Cristina de Borbón a los correos de su marido…

La ponente dejó también muy claro que Iñaki Urdangarin no hubiese sido recibido ni habría obtenido tanto dinero de instituciones públicas, ni tan sustanciosos puestos de consejero en empresas privadas, sin usar el título de su mujer, y por tanto su pertenencia a la Casa Real. “Si Urdangarin apretó el gatillo, el revólver humeante era ella”, subrayó, tras mencionar toda la secuencia de irregularidades cometidas tanto en el Instituto Nóos como en la empresa Aizoon. La explicación que la autora de ‘La pieza 25’ tiene para que una Infanta de España acepte esto es “amor, ella está muy, muy enamorada; él tiene una autoestima muy fuerte y ella le da lo que quiere: una play-station de poderío económico”.

La absolución de la Infanta en el caso es, para Urbano, “el milagro de Santa Samantha Romero (la magistrada de la Audiencia Provincial de Baleares que presidió el tribunal que juzgó el ‘caso Nóos’)”, pues, en su opinión, la Infanta entró acusada y salió absuelta sin haber desmontado “ni una sola imputación”. Como consecuencia, también han dejado libre a Ana Tejeiro, la mujer de Diego Torres, “que esa sí que dejó huellas”, según el sumario. Y todo ello, sazonado con invitaciones a prevaricar al juez Castro por parte del fiscal Horrach (¡grabadas por este último!), o a reunirse en secreto con el defensor Miguel Roca, a las que el juez Castro no accedió. “La ética de la Casa Real y la imparcialidad de la justicia quedan bajo sospecha, en el Caso Nóos. Sólo se salva el juez”, concluyó la ponente.

Los Observatorios Proa son foros estables de discusión que cuentan con la participación de destacados directivos, políticos y profesionales. Nacen con la vocación de ser un laboratorio de ideas donde se fomente un diálogo genuino para debatir temas de actualidad empresarial, así como la reputación corporativa, la marca y los asuntos públicos como elementos importantes para la mejora de las compañías.

Entre las personalidades que han participado en estos encuentros destacan el economista Manuel Conthe; el ex Ministro de Administraciones Públicas Jordi Sevilla; el ex Ministro de Educación, Cultura y Deporte José Ignacio Wert; el escritor y sacerdote Pablo D´Ors; el Director de Comunicación Externa de Deloitte, Antonio Belmonte; el Director de Comunicación y Relaciones Institucionales de El Corte Inglés, José Luis González-Besada, y el Alto Comisionado para la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros, entre otros.