Del éxito al hundimiento en unas pocas horas

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Hace unos meses viví personalmente un episodio que ejemplifica a la perfección la importancia de valorar el poder de los medios durante un proceso judicial. Una persona de relevancia pública quería contratarme específicamente para el lanzamiento al mercado de su producto. Era un servicio novedoso que tenía enormes posibilidades de triunfar. El camino era tan claro que el empresario solo escuchaba los sonidos de la gloria. Hasta los inversores estaban encarrilados, decididos a financiar el proyecto.

Tan solo había un problema. El protagonista estaba inmerso en un proceso judicial. Traté de convencerle de que era fundamental tenerlo en cuenta a la hora de diseñar la estrategia de comunicación. Le advertí de que no hacerlo repercutiría negativamente en su negocio. No me hizo caso. Insistió en que una cosa no tenía nada que ver con la otra, que eran dos temas diferentes y que, además, el asunto judicial estaba en sus últimos coletazos.

Evidentemente los medios no lo entendieron así. Apenas unas horas después de situar la nueva marca ante la opinión pública con gran éxito, los periodistas ataron cabos y pusieron al protagonista en su sitio, que desde luego no es donde él quería estar. Por supuesto, el producto se resintió y la imagen del empresario también. Pero ni siquiera eso fue lo más importante. Los inversores, que lógicamente leen los medios, creyeron que había cierto riesgo en su apuesta y optaron por echarse atrás a la francesa.

Un enfoque diferente hubiera salvado el proyecto, sin duda, y hoy las cosas pintarían de otra manera para el empresario. Diseñar una adecuada estrategia de comunicación, con expertos en el ámbito jurídico, saber adaptarla a cada momento y ejecutarla con flexibilidad resultan clave no sólo para capear con éxito el temporal mediático, sino incluso para aprovechar la ola y mejorar la reputación del cliente. La gloria nunca está asegurada en esto de la comunicación, pero poner los medios adecuados encarrila mucho las cosas.


Rocío Hidalgo

Directora de Proa Comunicación en la Comunidad Valenciana

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