El coronavirus, un factor de volatilidad para un mercado con muchas oportunidades y algunos riesgos para el inversor

Los expertos de Trea Asset Management, gestora independiente especializada en mandatos de gestión para entidades financieras, explicaron recientemente en una conferencia en Madrid su visión de la economía, y el posicionamiento recomendado para los inversores, enfocado especialmente en la renta variable española y europea.

Coronavirus: freno a la producción

La primera cuestión que abordaron fue el impacto del coronavirus, que ha provocado fuertes caídas en las bolsas, extendiendo el miedo entre los inversores. En su opinión, la mayor consecuencia de la epidemia es el brusco freno que puede producir a la demanda, paralizando la cadena de producción de la oferta, y vaciando los inventarios empresariales.

Este escenario sería muy peligroso para la economía, porque reduciría los beneficios empresariales, y supondría un gasto elevado para poner en marcha de nuevo la maquinaria productiva. Porque cuanto más tarde se controle el coronavirus, más tarde se reactivará la producción en las empresas , a mayor coste, y más riesgo de desaceleración económica habrá.

Desde el punto de vista de los inversores, esta situación puede generar oportunidades de inversión, dado el incremento de la  volatilidad. Prueba de ello, las caídas del Ibex cercanas al 8% en sólo tres sesiones, que han dejado muchos valores con buenos fundamentales en precios atractivos. Sobre todo de los sectores relacionados con el parón de la oferta:  líneas aéreas, autos, textil, industriales, etc.

Entornos de inversión en España y Europa

El escenario macro actual en España y Europa se corresponde con el final de un ciclo alcista que se está alargando excesivamente, soportado en los estímulos monetarios, y el elevado endeudamiento.

En España, la gestión pasiva (replicar el comportamiento de los índices a través de ETF u otros activos) ha tenido un fuerte crecimiento, gracias a que es una gestión mucho más barata, y a que las subidas continuadas de la bolsa (el Ibex un 70% en los últimos diez años) han aportado rentabilidad sin ningún esfuerzo. Como dato elocuente, sólo 4 valores del Ibex han sido responsables de la subida del 12% en 2020, excluyendo la última fase de caídas por el coronavirus.

Sin embargo, el boom de la gestión pasiva ha provocado la concentración de la liquidez en los valores incluidos en índices,  y un shock de liquidez en aquellos excluidos, sobre todos las small y médium caps. Valores que, pese a estar soportados en buenos fundamentales, han sufrido la indiferencia de los inversores y presentan por tanto un alto recorrido potencial al haber caído mucho los precios. Teniendo en cuenta que los beneficios empresariales siguen siendo positivos, esto supone nuevas oportunidades de inversión.

El factor ESG (inversión socialmente responsable) ha reforzado el efecto de la gestión pasiva, premiando aquellas empresas sostenibles medioambientalmente, transparentes, y con buena governanza, frente a otras compañías de sectores demonizados como el carbón, por ejemplo. El inversor tiene cada vez más en cuenta la vertiente ESG en sus carteras, lo que , además, fomenta el recorrido para estilos value (empresas que tienen negocios buenos y sólidos  pero el mercado las infravalora).

Por lo que respecta a Europa, las incertidumbres políticas como el Brexit, la guerra comercial entre EEUU y China, o el impacto de la creciente regulación, especialmente en el sector bancario, han sido un lastre. Y por tanto, la bolsa americana ha subido más que la europea, gracias al mayor crecimiento de la economía, los mejores beneficios empresariales, y los estímulos monetarios.

Dónde encontrar valor en España y Europa

Teniendo en cuenta este panorama, los expertos de Trea Asset Management identificaron una serie de oportunidades de inversión en la renta variable española y europea.  Así, optan por sectores de futuro en los que están invirtiendo los gobiernos: todo lo relacionado con la preservación del medio ambiente, la conectividad (redes inteligentes), la salud y el envejecimiento de la población,  así como las compañías farmacéuticas.

Asimismo, ven valor en las utilities (empresas de energía como electricidad, gas natural, etc), especialmente en las energías renovables como la eólica y las fotovoltaicas.  Destacan el potencial de las infraestructuras ferroviarias, un sector cuyo impacto en el medio ambiente es bajo frente a otros más lesivos como aéreo, automóviles, o naval.

Finalmente, las compañías tecnológicas disruptivas (coches eléctricos, digitalización, robótica, automatización industrial…) son atractivas por valoraciones (PER bajo), por su capacidad de ahorro de costes y crecimiento de beneficios a futuro, y porque están concentrando un porcentaje cada vez mayor de la demanda.

Otro sector con  es el bancario. Compañías que han sufrido una fuerte reconversión y muy castigadas en bolsa  -en los últimos diez años los bancos españoles han caído -30% frente al 70% del Ibex- presentan valoraciones atractivas, como un Precio Valor en Libros inferior a 1 (su cotización es inferior a su valor real). Además , no han hecho ampliaciones de capital, evitando diluciones en el precio de las acciones.

Finalmente, el crudo es otro activo con valor para Trea AM. Porque su precio ha caído un 18%, y a los niveles actuales el 30% de las compañías del sector petróleo no ganan dinero, y el 40% de los proyectos nuevos no son viables. Por tanto, se avecina aumento de la demanda para corregir este efecto. Además, el precio del crudo no bajará en el corto plazo,  porque la población mundial seguirá aumentando, lo que compensará el menor gasto de petróleo por el mayor uso de transporte limpio -coches eléctricos, etc-.

Posicionamiento recomendado

Con este escenario de beneficios empresariales positivos, estímulos monetarios,  elevada deuda, atractivas valoraciones, y boom de la gestión pasiva y ESG, los expertos de Trea AM recomiendan un posicionamiento inversor contrario al ciclo, para aprovechar futuros cambios de tendencia en el mercado. Posicionamiento alejado de la liquidez, centrado en Renta Fija en  bonos corporativos de plazos cortos y de compañías con buenos fundamentales, y en renta variable, en pequeñas y medianas compañías de crecimiento, castigadas por el shock de liquidez.


Javier Ferrer
Director del Área de Comunicación Financiera de Proa Comunicación