Humberto Medina —— España y Latinoamérica: una simbiosis en plena evolución

Humberto Medina, Consultor Junior en PROA, reflexiona en un artículo en Top Comunicación sobre los crecientes vínculos empresariales entre España y Latinoamérica, una simbiosis en plena evolución.

El vínculo entre España y Latinoamérica se ha ido fortaleciendo, poco a poco, de una manera evidente y para el beneficio común. La fortaleza de este vínculo se le puede conceder a gobiernos puntuales, a la empresa privada, a las relaciones internacionales en sí o al trabajo de ciertos individuos.

Pero, para darle justicia a la fortaleza de este vínculo, también habría que atribuirle una parte a lo que va más allá de lo explicable, ya que la unión entre ambas partes es y será un vínculo eterno y profundo en todo sentido. En específico y para beneficio de todos, los empresarios y otros actores han logrado reconocer y crear un ecosistema que ha mantenido un incremento del 92% en cuanto a la inversión de la mano de empresas latinoamericanas en España durante los últimos 10 años.

El IV Informe Global LATAM 2021 nos dice que, en la actualidad, 652 empresas latinoamericanas mantienen inversiones en España, lo que les conecta directamente con 32.715 empleos generados en el país. Un incremento que muestra no solo una tendencia a favor de todos, sino que un claro compromiso con este vínculo económico, social, político y cultural.

Para contextualizar la situación entre Latinoamérica y España, solamente Estados Unidos, Reino Unido y Francia han invertido más que las empresas latinoamericanas en el territorio nacional. Sabemos gracias a los datos de la cuarta edición del informe Global LATAM 2021, que la inversión acumulada de Latinoamérica en España es de 47.168 millones de euros o 63.332 millones si se añaden las inversiones en holding.

Como en casos anteriores entre la historia de ambas partes, Madrid se ha consolidado y recientemente restablecido como la capital representante de este nexo y sólo el año pasado atrajo más de 21.850 millones de euros de inversión extranjera. Los números están ahí y la actualidad presenta un camino claro de crecimiento. ¿Entonces, por qué existe la percepción de que no se está aprovechando el potencial de este vínculo en su totalidad por ambos lados?

El auge de unicornios latinoamericanos (start-ups que alcanzan una valoración de 1.000 millones de dólares sin tener valoración en Bolsa) es un ejemplo perfecto de una de las oportunidades para retroalimentar y potenciar esta relación. A falta de euros españoles, gigantes norteamericanos como Tiger Global, Endeavor, General Atlantic y QED Investors se han apoderado de la inversión principal sobre un sector en pleno crecimiento y sin un ´´techo´´ real.

Según el estudio publicado en la revista Internacional de Gestión del Conocimiento y la Tecnología, hay 41 unicornios latinoamericanos en los listados globales, un número claramente bajo para un mercado que sostiene casi 700 millones de habitantes. Son empresas que bailan entre sectores, con representantes en el reparto a domicilio, fintech y servicios relacionados con la modernización de los bienes y raíces, pero, sobre todo, son empresas que generan empleo, promueven el progreso y adaptación tecnológica y mantienen un modus operandi que se esmera por solucionar los problemas sociales que mantienen a la región latinoamericana semi-paralizada.

Uno de los obstáculos que se mantiene como protagonista del crecimiento conservador del vínculo español-latinoamericano es la falta de comunicación que se genera por el ambiente político-social de la región. Esta incertidumbre se ha establecido como uno de los principales valladares que retienen capital extranjero. Por obstáculos como este y otros, es necesario impulsar hubs nacionales e internacionales en donde los negocios de Europa / Latinoamérica sean el enfoque principal, por encima de todo el sonido generado por un ambiente que es menos hostil de lo que parece ser.

Para que el vínculo entre España y Latinoamérica llegue a los niveles que se merece, es imperativo que la comunicación sea uno de los pilares principales de su programa, porque la comunicación exitosa es en sí el puente hacia un progreso exponencial. Cuando una empresa que invierte en el extranjero se enfoca en una buena estrategia de comunicación externa e interna, los beneficios que se generan salpican hacia cada sector de su empresa. La buena comunicación le entrega un valor adicional a la compañía en un territorio ajeno, lo que le ayuda a mejorar su rentabilidad al igual que la de sus inversores.

La comunicación se debe adaptar a los nuevos canales, capaces de generar un ambiente de confianza tanto para los inversores, como para los clientes, socios y todo tipo de actores relacionados el negocio. Ante cualquier incertidumbre o crisis que pueda surgir, una buena estrategia de comunicación es capaz de digerir y decidir cómo proceder para beneficio del cliente, siempre de la manera más meticulosa y personalizada. La capacidad de demostrar afinidad (tanto localmente como en el extranjero) con los valores de la empresa es uno de los objetivos fundamentales para lograr el éxito y cuidar de los intereses mutuos.

Lo anterior se puede lograr si existe una estricta coordinación entre los departamentos de Comunicación y de Recursos Humanos, generando y monitoreando contenido. Claramente, el uso de la comunicación exitosa es la llave para que el vínculo entre España y Latinoamérica llegue a los niveles que merece, ¿cuándo se implementará un enfoque especial en el uso óptimo de la misma?

El vínculo entre ambas partes necesita de la buena comunicación para continuar y sobrepasar las expectativas generadas por los datos de la última década… pero hay mucho más por conseguir… mucho más por progresar y la comunicación presenta la plataforma perfecta para cultivar el cambio exponencial que tanto España como Latinoamérica necesitan.

 

 

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