Catherine Barba: “Estamos en un mundo en ruptura”

“El mundo está cambiando más rápido que nunca”. Con esta categórica frase, Catherine Barba, pionera de Internet, emprendedora y business angel, habla sobre el mundo en el que nos encontramos, un mundo que, a su juicio, “está en ruptura”.

Los cambios que estamos viviendo hoy nos obligan, en su opinión, a comprender el mundo que nos rodea mejor para tomar las decisiones correctas. Las empresas más tradicionales han de ser conscientes de que “todas las revoluciones actuales se pueden representar en curvas exponenciales”, resalta. Y es por ello que dentro de estas organizaciones se necesitan líderes y profesionales que hayan sido capaces de adaptarse al nuevo contexto, a una nueva forma de pensamiento, de mentalidad. “Estamos acostumbrados a pensar en línea y ya no podemos seguir haciéndolo”, asegura Barba.

Barba contagia entusiasmo cuando describe el mundo en el que vivimos. “Hoy todas las innovaciones tecnológicas son posibles: podemos construir casas en tres horas gracias a la impresión en 3D o tenemos coches autónomos”, destaca. Pero, además, lo que es más importante e histórico es que actualmente se están solapando varias revoluciones al mismo tiempo, la de la inteligencia artificial, la de la robótica… Son muchos cambios a la vez y esto dificulta, según comenta, poder prever o anticipar el mundo del futuro. Barba ejemplifica esta situación aludiendo a un hecho incontestable y es que hoy las empresas con un mayor valor económico no existían hace diez años. Son compañías, por tanto, que no han visto esta evolución exponencial, que nacieron ya con un ADN digital.

La también miembro del Consejo de Renault tiene muchas reticencias a hablar de transformación digital. Está convencida de que el adjetivo “digital” no aporta nada. No tiene sentido porque estamos ante procesos de cambios culturales y organizacionales en las empresas. La tecnología es un “driver”, es una herramienta pero lo realmente relevante es la transformación de mentalidad que han de asumir los equipos humanos, los líderes de esas compañías.

Sobre los retos en el ámbito de la transformación de las organizaciones, Catherine Barba considera que uno de los mayores desafíos es cómo estas compañías van a ser capaces de atraer talento, pero no solo de captarlo, sino lo que es más importante de retenerlo. Y busca la explicación en un aspecto crucial: los jóvenes hoy quieren trabajar por su cuenta o en empresas como Google o Facebook. Es realmente complicado que las empresas tradicionales atraigan a este colectivo. Es por esta razón que éstas han de adaptarse a las nuevas circunstancias y al nuevo lenguaje que hablan las generaciones actuales. Aquí es donde, a su juicio, se incardina el proceso de transformación cultural.

Pero, va mucho más allá en cuanto a los retos. Para esta emprendedora, es clave “pensar en futuro”. “No se puede pensar en el negocio de hoy, hay que pensar en el mañana, en cómo será el negocio en un futuro”, recalca con insistencia.

La formación de los equipos, clave 

Su periplo por Estados Unidos durante cuatro años le ha servido a Barba para constatar que el llamado país de las oportunidades no está tan avanzado como parece. El emprendimiento en Estados Unidos se localiza en lugares muy concretos, según relata. En los últimos años, asegura “he visto pocas empresas que estén preparadas para afrontar el proceso” de transformación, entre otros factores porque el CEO o la dirección de la compañía no tienen la visión necesaria para liderarlo. Este es un elemento fundamental para que la transformación cultural y organizacional de una compañía llegue a buen puerto. Como también lo es contar con un consejo de administración diverso. La diversidad, no solo de género, es un punto central para desarrollar esa sensibilidad que ayudará a afrontar los cambios necesarios.

Y otro elemento muy importante, la colaboración con el ecosistema de las startups. Según Barba, no solo se trata de hablar con ellos, sino de intercambiar experiencias e ideas, tratando de aprovechar lo mejor que pueden ofrecer estos proyectos y llegando más adelante a participar e invertir en esas empresas.

Asimismo, para que el proceso de transformación sea un éxito es imprescindible la formación de los equipos. Una formación que, a juicio de la inversora, debe centrarse en tres pilares: la cultura digital, donde se ha de poner el foco en los nuevos modelos de negocio que están apareciendo en el mercado; el significado actual del cliente (que no solo es la persona que compra un producto o un servicio) y el espíritu emprendedor.

Concluye nuestra conversación con un alegato de Barba sobre la necesidad de que se incorpore el fracaso como un factor esencial para que cualquier empresa o emprendedor avance y mejore. Fallar no es malo, sino todo lo contrario. Y es algo que se ha incorporar en el proceso de cambio. Exactamente igual ocurre con dos valores que a veces se olvidan, como son la humildad y la autenticidad.



Bárbara Yuste
Directora de Comunicación digital de Proa Comunicación

¿Te fascina el liderazgo de Juego de Tronos?

No me cuentes más. Como mujer, como coach, y como estudiosa del liderazgo desde siempre, me desconcierta esta fascinación colectiva con una serie tan violenta. Más allá de la enorme inversión en decorados históricos, estética trabajadísima, tramas originales y – no seamos inocentes – intensivo y extensivo contenido sexual, su capacidad para cautivar a ejecutivos y políticos de alto nivel intelectual es bastante irónica. Incluso algún aspirante a ministro presume de regalarle una temporada de la serie a un mandatario nacional. Dime qué series regalas y te diré quién eres, ¿no?

El problema de los modelos de liderazgo de Juego de Tronos es su enorme destructividad. Es una reducción del liderazgo a sus cualidades más resultonas, como ser el mejor guerrero, o tener una reputación y legado familiar envidiable, o tener el dinero y recursos para ganar una batalla simplemente por aplastamiento del oponente pobre sin suficientes hombres, ¡o sin dragones!

Cuando identificamos el liderazgo con el triunfalismo acabamos por votar a hombres – sí, sobre todo a hombres – como Trump, Putin, Berlusconi, Boris Johnson, o Cristina Fernández Kirchner, por citar una mujer con cualidades similares. Si ganar a toda costa, cueste lo que cueste, es lo que encumbramos, nuestros países acaban en manos de hiper-machos-alfa: cuanto más grande mejor.

StarWars, por contraste, definía otros modelos de liderazgo más nobles y mucho más amplios. Yoda, el maestro de metro veinte con piel verde y enormes orejas puntiagudas, hablaba mucho más como un coach, o un guía espiritual, que cualquiera de los consejeros mentirosos, tramposos y manipuladores de Juego de Tronos. Las aspiraciones de los protagonistas de StarWars eran menos materiales y más humanas … justicia, verdad, auto-cuestionamiento, y lo más interesante de todo para mí: el uso proporcional de la fuerza. Cuanto más grande, más pesada la caída.

Es verdad que Juego de Tronos crea personajes heroicos y nobles de corazón, luchadores, valientes e inconformistas. El problema es que luego los destruye o pervierte completamente en favor de mayores audiencias. ¡Que se lo digan a todos los pobres padres que nombraron a sus hijas Daenerys!

Simplificando muchísimo las ocho temporadas de Juego de Tronos, lo que nos ofrecen son rivalidades y competiciones sin fin hacia un único objetivo material: el trono lleno de cuchillos. Incluso la gran mayoría de heroínas de la serie son esencialmente machos alfa. Mandan porque pueden, no porque lo hayan merecido. Asumen mucho riesgo, destruyen y matan a diestro y siniestro, y bueno, prefiero ni entrar en sus preferencias sexuales, muy alejadas de la intimidad romántica o la vulnerabilidad y la entrega sin condiciones.

Vidas de indígena

Ahora recordemos las películas de Star Wars de toda la vida. Los jedis y su entrega al servicio de “la fuerza”. Su simplicidad, sus atuendos austeros y vidas de indígena aguerrido a quien no le interesa el dinero ni el poder.

«Concéntrate en el momento. Siente, no pienses, usa tu instinto» y «La muerte, parte natural de la vida es. Regocíjate por aquellos que se transforman en la Fuerza», son frases de StarWars honradas y recordadas por millones de fans, como nos recuerda este artículo de Esquire. Incluso el romanticismo evocador de «Soy prisionero del beso que nunca debiste haberme dado» nos habla de líderes que aman, sufren, se hacen vulnerables, o se entregan a una pasión que los desborda.

Son líderes que no luchan para ganar, sino para servir, mejorar las vidas de sus seguidores, y retarse a sí mismos sin fin. La competición con otros sirve más para demostrarse a uno mismo lo que aún le queda por entrenar que otra cosa. Y constantemente esta idea de la fuerza como un ente superior o inteligente que no se puede dominar o explotar para beneficio propio. Algo intangible, difícil de percibir y sólo al alcance del corazón verdaderamente noble.

En Star Wars las mujeres que lideran no se acuestan con su hermano, no engañan a su marido, no manipulan salvajemente a su hija, ni se enganchan en juegos manipulatorios y perversos con monjas envidiosas y retorcidas. ¡Las mujeres de Juego de Tronos son lo menos parecido a una mujer real que he visto en mucho tiempo!

En tiempos de guerra, invasión y conquista, los hiper-machos-alfa son muy eficientes para maximizar objetivos. Pero teniendo en cuenta que estamos intentando vivir más en paz y cargarnos menos el planeta, habría que plantearse modelos de liderazgo más emotivos, espirituales, y más cómodos con su lado femenino. Entretanto, “¡que la fuerza nos acompañe!”


Pino Bethencourt 
Coach y fundadora del Club Comprometidos

La formación en liderazgo

Pino Bethencourt, coach y fundadora del Club Comprometidos, detalla cómo debe ser la formación en liderazgo y cuál debe ser el modelo óptimo. Muchos programas de coaching y formación ejecutiva prometen resultados rápidos y visibles en el individuo, su equipo o su empresa. Pero los medios empleados para obtener este fin raramente se mantienen a largo plazo.

Curso de Oratoria en Inglés

Pablo Carbajosa, profesor del Curso de Oratoria en Inglés, explica la importancia de comunicarse de forma eficaz en este idioma. Pensado para el nivel más básico y dirigido a los profesionales que deseen cubrir los aspectos primarios del arte de hablar en público en inglés, este curso se fundamenta en dinámicas sencillas y directas, con grupos de trabajo reducidos y con atención personalizada.

No todo vale

Impostores que suplantan la identidad de otras personas, políticos que mienten continuamente sin ningún tipo de pudor, consejeros delegados, ejecutivos y empleados que hacen lo imposible para mantenerse en su puesto, al precio que sea, pensando únicamente en sus intereses particulares y no en el interés de sus equipos y de la empresa, fake news que se propagan como el fuego a través de las redes sociales cuyo objetivo principal es desinformar y manipular a la opinión pública… Vivimos en un entorno en el que los valores cada vez brillan más por su ausencia, lo que precisamente no es el mejor ejemplo a seguir por las generaciones venideras. De aquellos polvos, vienen estos lodos.

Lo cierto es que no todo vale para conseguir nuestros propósitos. Siempre ha sido vital cuidar nuestra reputación tanto a título particular como empresarial, ya que es un indicador que valora el grado de integridad que un profesional o una organización han mantenido en el pasado y hasta la fecha, pero de poco servirá si las capacidades y competencias no se mantienen a la altura.

La selección de talento no está exenta de todo lo anterior. Los currículos han estado plagados de pequeñas mentiras prácticamente desde que existe el mercado de trabajo moderno. Inflados ya sea atribuyéndose títulos universitarios o programas de posgrado que no han cursado o no terminaron, calificaciones exageradas, candidatos que se proclaman bilingües o multilingües sin ningún tipo de pudor, logros que asumen como propios cuando no los lideraban, retribuciones poco realistas, fechas poco precisas de permanencia en las empresas… y poca claridad en los motivos a la hora de explicar los cambios profesionales. Sin embargo, ¿por qué lo hacen? Las razones pueden ser múltiples: por impresionar a los demás, por desesperación para encontrar un trabajo o alcanzar una mejor posición cuando no cumplen con los requisitos que se solicitan en el cargo, etcétera.

En un primer momento podemos pensar que inflar nuestro currículo puede ayudarnos y convertirse en una clara ventaja frente al resto de candidatos. Pero la verdad es que puede ser esto mismo lo que haga que no consigamos el puesto y, lo peor de todo, “que nos pongan una cruz”, algo que no conviene en absoluto. Siempre es bueno ser honesto y contestar con toda naturalidad las preguntas del entrevistador.

Es por eso que para los reclutadores resulta imprescindible contrastar la información. A partir de una entrevista profesional, la toma de referencias y el análisis de la huella digital, ayuda a minimizar el riesgo de adoptar una decisión equivocada. La vida profesional es una carrera de fondo que debemos desarrollar con visión, objetivos claros, equilibrio emocional, ilusión y esfuerzo.

Ese es el camino que nos llevará a alcanzar nuestros objetivos con éxito sin recurrir a mentiras que sabemos que tienen las patas cortas. Recuperemos pues la pasión por aprender y el gusto por la educación y la cultura, el amor por el trabajo bien hecho y su contribución al bien común y a la sociedad.



Carlos Recarte 
Socio fundador de Recarte & Fontenla Executive Search

¿Destruye empleos la inteligencia artificial?

La IA, la robótica y en general la automatización llevan décadas ejerciendo un severo efecto sobre la sociedad en general y sobre el mercado laboral en particular. En un futuro próximo el trabajo y el trabajador dejarán de ser una de las importantes fuerzas productivas que hoy son. Ha llegado el momento de plantearnos qué futuro queremos.

La tecnología destruye algunos empleos y crea otros. Hasta el momento ambas tendencias estaban equilibradas. Multitud de empleos del pasado han desaparecido mientras otros nuevos se han creado. El código de barras dinamizó el comercio mundial creando millones de nuevos empleos. Otros han desaparecido y, por poner uno de los innumerables ejemplos, los relacionados con la banca se reducen aceleradamente.

El ritmo de creación de empleos no es suficiente para contrarrestar la destrucción generada por la automatización. Pensar que tendremos millones de empleos tecnológicos es ilusorio. Cuando Facebook compró Whatsapp, esta empresa tenía 50 empleados. ¿Podremos crear nuevos empleos con un modelo así? La realidad es que las horas anuales trabajadas en cada país no cesan de descender.

La tecnología es buena y ha ayudado a crear un mundo mejor donde todos los indicadores tienen tendencias positivas. Mejoran la salud, la esperanza de vida, la educación, la violencia, el PIB mundial, la riqueza, la igualdad y la democracia por poner algunos de los ejemplos más relevantes.

El trabajo ha dejado de ser lo que fue. La gente desea trabajar por los ingresos que reporta, pero muy pocos se ven realizados por su trabajo. Liberar a millones de personas de trabajos rutinarios o penosos es bueno siempre que las condiciones económicas no empeoren. Millones de personas viven de subsidios y la renta básica universal es una alternativa que avanza con fuerza.

Mientras tanto, la desigualdad aumenta: los dueños de la automatización son cada vez más ricos y el 1% de la población mundial tiene tantos recursos como el 99% restante. Esto es inaceptable, tanto moral como económicamente.

Si en al futuro no trabajamos, ¿qué haremos con nuestras vidas? Algunos tendrán respuestas, pero muchos no. Es esencial plantearse los nuevos retos educativos. No podemos formar a nuestros jóvenes para un mundo que ya no existe. Ser libres requiere un esfuerzo y un plan. No podemos demorarnos más.


Antonio Orbe 
Experto en tecnología

 

Comunicación, infravalorada, pero con grandes oportunidades laborales

El departamento de Comunicación sigue estando infravalorado dentro de las empresas. El dircom debe adquirir formación en gestión. Los planes de estudios deben ser más multidisciplinares. Pero es un sector feminizado y con grandes oportunidades laborales. Cualquiera de las frases anteriores podría ser el titular de un evento organizado el jueves 14 por la Universidad de Navarra en el que seis expertos dialogaron sobre las Perspectivas de la Comunicación y al que asistió Cristina Garcia, consultora de Proa Comunicación.

Moderados por José Luis Orihuela, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, debatieron Luisa Alli, dircom de IKEA España, Txema Valenzuela, socio fundador de La Propagadora, Silvia Albert, directora de Wellcomm, José Manuel Velasco, presidente de Global Alliance, y Gemma Muñoz, cofundadora y CEO de El arte de Medir.

Todos ellos coincidieron en la importantísima función que tiene la Comunicación dentro de las organizaciones, a pesar de que a los directivos muchas veces les cueste entenderlo. Algo que, según José Manuel Velasco, que también abogó por hacer autocrítica dentro de la profesión, se puede paliar en parte con formación en gestión del propio dircom. Silvia Albert secundó esta postura añadiendo que, en su opinión, “Comunicación no debería ser un estudio aparte de la dirección”.

Por su parte, Txema Valenzuela demandó al cuerpo académico presente en el acto un cambio en los planes de estudios y aconsejó que se integren las tres ramas en que suele estar dividida ahora mismo la carrera (Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad), “pues hoy el trabajo es integral”. Ante un público integrado mayoritariamente por estudiantes y docentes, dejó claro, asimismo, que la facultad es solo “el primer paso de un proceso de aprendizaje mucho más largo”.

A pesar de este panorama, Luisa Alli se mostró “optimista” sobre el futuro de la profesión y animó a los alumnos presentes señalando que “veo muchas oportunidades (laborales)”. Basó su afirmación en que “alguien tiene que tener una visión de todos los temas” dentro de las empresas “y saber encajarlos con todo lo que se mueve alrededor”. No obstante, lamentó que el hecho de que la de dircom sea una profesión feminizada haya provocado una bajada de los sueldos.

En cuanto a los talentos que requiere el ejercicio de esta profesión, fue mayoritaria entre los integrantes de la mesa la defensa de la capacidad de escuchar, de sentir como sienten los otros. A lo que Gemma Muñoz añadió el saber adaptarse y Txema Valenzuela la valentía.

Diez claves para entender el consumo de contenidos audiovisuales en España

El Grupo de Investigación de Mercados y Empresas de la Comunicación (GIMEC) de la Facultad de comunicación de la Universidad de Navarra ha presentado un estudio titulado “Identificación de los motivos de consumo de los contenidos audiovisuales de ficción y entretenimiento en el mercado español”. Sus conclusiones han sido agrupadas en el siguiente decálogo, diez claves para enetender el consumo de contenidos audiovisuales en España:

1. CAMBIOS EN LOS PATRONES DE CONSUMO AUDIOVISUAL: Disminuye el consumo de televisión lineal a la vez que crece el visionado online y en movilidad a cualquier hora del día, tanto en prime time como en day time. Aunque el momento de mayor consumo audiovisual online coincide con el prime time televisivo tradicional, el resto del día está repleto de micro-momentos idóneos para el visionado de contenidos. La audiencia reconoce que ve menos televisión convencional debido al tiempo dedicado a los contenidos en línea. Por tanto, los servicios audiovisuales bajo demanda compiten directamente con la televisión lineal por el tiempo de los espectadores. Los sistemas de medición de audiencias se encuentran en un proceso de transformación para adaptarse mejor a los nuevos patrones de consumo audiovisual en un entorno multidispositivo, para mejorar así la fiabilidad de sus datos.
El dato: Desde 2012, año en el que se produce el récord de consumo de televisión lineal con 246 minutos de media por persona y día, se produce un descenso constante hasta llegar en 2018 a los 216 minutos (sin contar invitados), cifra similar a la de hace 15 años, cuando la oferta televisiva era muy reducida. Por otra parte, el 63,4% de los usuarios reconoce que ve menos televisión convencional por el tiempo dedicado al visionado online (Fuente: Kantar media; GIMEC cuestionario online).

2. BRECHA GENERACIONAL: Se constata una fuga del público joven de la televisión lineal hacia otras plataformas audiovisuales más personalizables e interactivas. Cuanto más joven es el público, menos minutos consume. El perfil de audiencia de la mayoría de los canales generalistas de televisión tradicional se muestra envejecido y la afinidad de los targets jóvenes con ellos es baja. Además, no hay evidencias de un efecto boomerang, es decir, que la audiencia que es hoy joven vuelva a la televisión conforme se haga mayor. No parece que la tendencia en el consumo audiovisual se vaya a revertir. Si este patrón de consumo se mantiene, es de esperar que la audiencia de mayor edad, en un futuro próximo, consuma los contenidos de manera muy diferente a la forma en que lo hacen las personas mayores hoy en día.
El dato: El público “millennial” vio en 2018 casi una hora y media menos al día de televisión lineal que la audiencia general, es decir, 134 minutos. Además, 1 de cada 3 (casi el 75%) reconoce que ve menos televisión por el tiempo dedicado al visionado online. En cuanto al perfil del público más joven analizado (14-24 años), casi el 98% reconoce ver habitualmente contenidos online. Menos del 20% de la audiencia del conjunto de los canales de Mediaset y Atresmedia pertenece a este target; y en el caso del principal canal del operador público (La 1), en torno al 45% de su audiencia son personas de 65 años o más (Fuente: GIMEC Cuestionario Online, 2016; Kantar Media).

3. CONTENIDOS Y DISPOSITIVOS: En el contexto televisivo multiplataforma, la ficción (películas y series), destaca como el contenido más visto online, y el ordenador como el dispositivo más usado, seguido por el smartphone. Aunque no existe una relación directa entre el tipo de contenido visto y el dispositivo empleado, sí podemos concluir que cuanta más atención requiere el seguimiento de un contenido, mayor es el tamaño de la pantalla empleada. Los dispositivos más pequeños tienden a usarse en cambio para contenidos que se pueden ver de forma fragmentada y en movimiento.
El dato: En torno al 90% de los usuarios emplea el ordenador para ver contenidos online, y casi el 74% usa el smartphone. Casi el 60% de los encuestados reconoce emplear los smart TV como televisores tradicionales sin aprovechar la conexión a Internet. Este dato queda refrendado por las cifras de visionado en diferido facilitadas por Kantar Media, pues en 2018 solo se consumieron 6 minutos diarios bajo demanda en los televisores inteligentes. Las películas (88,3%) y las series de producción extranjeras (74,3%) son los géneros preferidos, además de la categoría “otros” (82,8%), que engloba contenidos muy diversos como vídeos de YouTube o clips musicales (Fuente: GIMEC Cuestionario Online, 2016).

4. INTERACTIVIDAD: El uso de segundas pantallas mientras se visionan contenidos es una práctica muy extendida, lo que reduce la calidad de la atención prestada a los medios. A la vez, la interactividad potencia el “engagement” de la audiencia y el visionado de contenidos en el momento de su emisión. Para ello, los usuarios emplean sobre todo el smart phone. La segunda pantalla siempre es de menor tamaño que la principal. Solo cuando el dispositivo principal es una tableta, la audiencia reconoce no usar una segunda pantalla de modo preferente. El interés por interactuar con otras personas es la causa principal que motiva el uso de segundas pantallas, especialmente a través de aplicaciones de mensajería como Whatsapp y de redes sociales. Aunque la tecnología ha evolucionado de un modo radical en las últimas décadas, las necesidades que las personas necesitan satisfacer a través de los medios no han cambiado sustancialmente, pues una de las motivaciones principales es la de reforzar los lazos interpersonales.
El dato: Más del 60% de los usuarios emplea habitualmente una segunda pantalla cuando visiona contenidos online. Reconocen hacerlo siempre o a menudo (GIMEC Cuestionario Online, 2016).

5. MERCADO Y OFERTA AUDIOVISUAL: La oferta audiovisual se ha multiplicado y las audiencias se han fragmentado. Sin embargo, existe una tendencia a la concentración y globalización de las empresas de entretenimiento audiovisual. A los canales de televisión lineales se han sumado los servicios de “catch-up TV” de los propios operadores tradicionales (con la consolidación entre 2011 y 2013 de plataformas como RTVE a la carta, Atresplayer o Mitele), los paquetes convergentes de las empresas de telecomunicaciones con servicios audiovisuales, y numerosas plataformas de vídeo bajo demanda como Netflix, HBO, Amazon Prime Video o Sky entre otros, cuyo boom en España se produce a partir de 2015. Todo ello ha provocado un continuo incremento de la inversión en programación televisiva a nivel global, aunque se ha estancado en grandes mercados como América del Norte o Europa occidental. Puede hablarse de una situación de sobreoferta audiovisual impulsada por plataformas OTT, que han potenciado fenómenos como el binge watching. Así, han cambiado radicalmente el modo de programar y consumir productos seriados, pasándose del estreno de capítulos individuales con una determinada periodicidad (al estilo de la televisión tradicional), al estreno simultáneo de temporadas completas. También se ha debilitado el sistema de comercialización por ventanas y mercados, pues estos servicios tienden a estrenar sus contenidos en su plataforma al mismo tiempo en todos los países a nivel mundial. Esta práctica implica un cambio decisivo en la gestión de los derechos audiovisuales.
El dato: En 2017 se invirtieron 145.000 millones de dólares en programación televisiva a nivel mundial, de los que 13.000 millones corresponden a dos de las principales plataformas OTT: Netflix y Amazon Prime Video (Fuente: MipTV-mipcom, 2018).

6. INDUSTRIA Y PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL: El incremento de la inversión en programación televisiva se traduce en una mayor actividad de producción audiovisual. Los nuevos servicios audiovisuales se convierten en potenciales clientes para los productores, que ya no solo dependen de los operadores de televisión tradicionales. Aunque las grandes empresas de la producción y distribución audiovisual concentran buena parte de las producciones, surgen también oportunidades para los productores locales, que pueden ofrecer directamente sus contenidos a plataformas internacionales con una audiencia global y sin la necesidad de recurrir a distribuidores para cada mercado. En este contexto adquiere relevancia la figura del showrunner, un guionista-productor ejecutivo que se sitúa en el núcleo el proceso creativo-industrial. Además, nacen nuevos productores de contenido audiovisual para internet (Youtubers/influencers), que establecen un fuerte nexo con sus seguidores. La confianza en ellos los convierten en poderosos prescriptores, y por tanto en agentes relevantes para las marcas (anunciantes) y sus inversiones en publicidad. La proliferación de productores con este perfil ha propiciado a su vez que surja un nuevo agente intermediario dedicado a la gestión de contenidos y a la representación, las Multichannel Networks (MCN).
El dato: La mayor parte de los presupuestos de los nuevos servicios de vídeo on demand no se destina al contenido original, sino a la adquisición de contenidos ya producidos. Por ejemplo, Netflix dedica casi tres cuartas partes de su presupuesto a comprar contenidos ajenos, y Amazon el 90%. De la inversión en producción original, la mayor parte se destina a ficción, y cada vez más a programas de entretenimiento, sobre todo contenidos clasificados como factual. Por ejemplo, en 2017, Netflix estrenó 84 títulos de programas de entretenimiento (non-scripted) de producción propia (Fuente: MipTV-mipcom, 2018).

7. MODELO DE NEGOCIO: Crece el modelo televisivo de pago por suscripción -a la vez que decrece el pago por visión-, superando a la televisión en abierto en ingresos. Se evidencia un incremento en el consumo de contenidos de pago en España, incluido el sector más joven de la población. A su vez, la disminución del consumo televisivo lineal no ha ido acompañada de una reducción proporcional de los ingresos publicitarios, aunque sí se observa un estancamiento, circunstancia en la que también han influido factores externos relacionados con el contexto económico. No obstante, la televisión sigue destacando como el destino de la mayor parte de la inversión publicitaria en medios. Los grandes operadores privados de televisión concentran casi la totalidad de los ingresos televisivos por publicidad.
El dato: En 2017, la televisión de pago (2.152,69millones de euros) superó a los ingresos por publicidad de la televisión en abierto (1.831,43 millones), tendencia que se inició un año antes. En todo caso, de los 5.355 millones de inversión publicitaria en medios, 40% se destinan a la televisión. Y el 85% de esta cifra la ingresan Mediaset España y Atresmedia. Uno de cada tres hogares paga por ver contenidos (en torno al 35%), acumulándose una audiencia cercana a 20 millones de espectadores (Fuente: CNMC, 2018).

8. PERCEPCIÓN DE CALIDAD: La capacidad para entretener es la cualidad que la audiencia asocia en mayor medida a una televisión de calidad. El factor determinante y del que depende sobre todo la gratificación de la audiencia es la calidad del propio contenido que se ofrece, por encima de otros como la cantidad de la oferta o cuestiones técnicas. La percepción de calidad de la televisión no ha variado sustancialmente en los últimos años, a pesar del crecimiento de la oferta y de las mejoras tecnológicas. La calidad percibida de los informativos es la que afecta de un modo más determinante a la valoración que hace la audiencia de los canales de televisión. Respecto a las series de ficción, los aspectos que más influyen en la percepción de calidad son los diálogos, las tramas, los personajes y los actores. En el caso de los programas de entretenimiento, destacan los presentadores y los decorados. Tanto en el caso de la ficción como en el del entretenimiento televisivo, el personal artístico ocupa un lugar decisivo en la percepción de calidad, revelando la existencia de un cierto star system en la televisión española.
El dato: La percepción de calidad de la televisión bajó en España de 3,32 sobre 5 en 2008 a 3,17 en 2016. Las cifras varían en función del nivel educativo y la edad de la audiencia. Por ejemplo, en 2016 la calidad percibida era del 3,35 sobre 5 para los que sólo tenían estudios primarios, pero descendía a 3,14 en el caso de los que disponían de estudios secundarios, a 2,92 si contaban con una diplomatura y a 2,82 si habían logrado terminar un grado universitario. Ese mismo año, los mayores de 65 puntuaban con un 3,34 sobre 5 la calidad de televisión, mientras que quienes tenían entre 25 y 44 años –la franja de edad menos satisfecha- otorgaba una puntuación de 2,86 (Fuente: GIMEC, Encuesta telefónica).

9. INNOVACIÓN TECNOLÓGICA Y TELEVISIÓN: La tecnología destaca como un factor disruptivo y decisivo en la configuración del nuevo modelo de entretenimiento audiovisual. Así, son claves la aplicación de la Inteligencia Artificial y el Big Data para mejorar la personalización de los servicios, la experiencia de los usuarios y la accesibilidad del contenido. No obstante, los usuarios aún no perciben que las recomendaciones automáticas de estos sistemas sean plenamente satisfactorias, pues muestran una mayor confianza en las recomendaciones personales. Las recomendaciones automáticas son más eficaces cuando el catálogo de contenidos es amplio y el usuario se muestra fiel a la plataforma. En todo caso, las recomendaciones basadas en algoritmos se revelan como una potente estrategia de marketing. En un futuro próximo, la Realidad Aumentada y la Realidad Virtual jugarán también un papel relevante en la televisión, al igual que ya empieza a ocurrir en otros sectores como el del videojuego o los e-sports.

10. RETOS DEL SECTOR TELEVISIVO: Los operadores de televisión están inmersos en un proceso de reconversión estratégica y de redefinición de su oferta, de su modelo de negocio y de su identidad. Se han convertido en empresas globales de entretenimiento audiovisual con el objetivo de ofrecer cada contenido en la pantalla adecuada y alcanzando cada target en el momento y el dispositivo oportunos. Afrontan además importantes incertidumbres por la irrupción de los gigantes tecnológicos en el sector audiovisual como Apple, Google, Facebook o Amazon. En este contexto, los operadores televisivos tradicionales han comenzado a desarrollar estrategias de integración y alianzas, creando plataformas conjuntas para competir desde una posición de mayor fuerza con los nuevos agentes. Por ejemplo, así ocurre en España con el servicio “Loves” TV. El exhaustivo conocimiento de la audiencia destaca como un factor clave para garantizar el éxito de los productos audiovisuales, y uno de los ejes principales sobre el que debe pivotar la actividad desarrollada por las empresas televisivas. En todo caso, y a pesar de la revolución que vive el sector, la televisión conserva una destacada posición e influencia en el panorama mediático. Continúa siendo el medio familiar de referencia en el ecosistema multipantalla del que forma parte, especialmente relevante en el caso de los contenidos-eventos en directo.

La Fundación Luca de Tena renueva el portal del Laboratorio para profundizar en las tendencias y la formación periodística

El Laboratorio de Periodismo de la Fundación Luca de Tena inicia una nueva etapa. Tras haber cerrado varios acuerdos nacionales e internacionales para compartir recursos formativos e impulsar conjuntamente eventos, los esfuerzos se encaminan ahora hacia la web, que ha sido totalmente rediseñada y se ha creado un amplio plan de contenidos para que www.laboratoriodeperiodismo.org se convierta en la referencia sobre la evolución del periodismo en España y en los países de habla hispana. Leer más

Proa Comunicación apoya el proyecto “Laboratorio de Periodismo” de la Fundación Luca de Tena, para potenciar la investigación de nuevas tendencias periodísticas

La Fundación Luca de Tena ha cerrado acuerdos con instituciones de referencia como NiemanLab, de la Universidad de Harvard, Tow Knight Center, de la Universidad de la ciudad de Nueva York (CUNY),  la Universidad de Boston y el Engagement Lab del Emerson College para la traducción y divulgación de contenidos relevantes sobre nuevas tendencias periodísticas y la posibilidad de habilitar cursos y programas especializados para estudiantes y profesionales del Periodismo. Leer más