Entradas

¿En qué consiste la pericia caligráfica?

María José Vega Intriago, consultora de RRHH y perito judicial caligráfico, explica en qué consiste la pericia caligráfica, qué utilidades tiene y cuál es el proceso de trabajo. Además, detalla las implicaciones que tiene la pericia caligráfica frente a las nuevas tendencias y a la transformación digital.

Cómo comunicar en entornos VUCA

¿A qué llamamos entornos VUCA? Son espacios dominados por cuatro características básicas: la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad. Estos cuatro términos que dan nombre a la originaria expresión inglesa marcan hoy la actividad comunicativa empresarial que nos toca desarrollar a los profesionales de la comunicación, a veces sorprendidos por la velocidad de los cambios, especialmente aquellos relacionados con la tecnología y el ecosistema digital.

Lo cierto es que cuando nos desenvolvemos en estos entornos es más que necesario construir una estrategia de comunicación fuerte, que dote de poder a las organizaciones apoyándose en lo que denominamos activos intangibles, lo que se traduce al fin y al cabo en una buena reputación.

El escenario de transformación permanente y la saturación informativa requiere estrategias basadas en la confianza y la credibilidad, dos valores en los que ha de trabajar el profesional de la comunicación y que en buena parte se consiguen con la generación de conocimiento y de compromiso. Pero no solo eso. Es imprescindible que aquellos que nos dedicamos a esta profesión debemos gestionar espacios seguros para el diálogo con los stakeholders y los diferentes grupos de interés de la compañía, poniendo a los usuarios en el centro de todas las acciones y sabiendo que la digitalización ha empoderado a éstos.

La incertidumbre que domina el ecosistema actual obliga a profesionales, agencias y empresas a desarrollar estrategias de comunicación innovadoras y basadas en una serie de aspectos y valores cruciales para lograr los objetivos marcados. Algunos de esos factores son:

-Un enfoque claro y contundente, que pueda servirnos para tratar de frenar la volatilidad. Si somos capaces de predecir lo que viene, las organizaciones y sus responsables podrán anticiparse a cualquier desafío o imprevisto. En muchas ocasiones, y dada la velocidad de los cambios tecnológicos a los que estamos acostumbrados, es muy complicado “parar el balón” y mirar con perspectiva.

Comprender el mundo. Puede parecer una frase altisonante, pero es la realidad. En un escenario cambiante y repleto de complejidades, la actitud más acertada es afrontar lo que viene desde el entendimiento y el conocimiento. Comprender requiere siempre observar y escuchar a otros en la búsqueda de soluciones diferentes. Una estrategia de comunicación en entornos VUCA debe ser el resultado de un proceso de escucha activa, principalmente dentro de la organización, y con propuestas creativas e innovadoras.

Confianza. Hoy más que nunca y, sobre todo, en un ecosistema como el que vivimos es preciso contar con la confianza de los stakeholders o grupos de interés de la compañía, desde los empleados a los clientes, pasando por proveedores y medios.

Rapidez y capacidad de reacción. ¿Cómo se puede combatir la ambigüedad? Evidentemente, con agilidad y capacidad de moverse dentro y fuera de la organización para implantar soluciones. Frente a entornos imprevisibles, la respuesta de las empresas debe marcar la estrategia de comunicación, mucho más que la planificación.



Bárbara Yuste
Directora del Área de Comunicación digital de Proa Comunicación

Entrevista con Arnaud Dupuis-Castérès, presidente de Vae Solis Corporate, consultora socia de Proa Comunicación en Francia

Entrevistamos a Arnaud Dupuis-Castérès, presidente de Vae Solis Corporate, consultora de comunicación francesa socia de Proa Comunicación, para que nos explique cómo trabajan desde la agencia y cómo aborda los grandes retos.

¿Qué es Vae Solis Corporate?

Vae Solis Corporate es una consultora especializada en estrategia de comunicación y capital reputación. Nuestro posicionamiento es muy claro: apoyar y asesorar a los directivos de forma independiente sobre sus problemas de imagen y reputación.

¿Cuál es el origen de la compañía?

La empresa fue creada en 2002 y en 2007 lanzamos la marca Vae Solis Corporate. Mi deseo inicial era crear una consultora independiente con un posicionamiento original: ser multidisciplinar, con un enfoque a medida y un equipo de profesionales senior capaces de asesorar a los más altos ejecutivos de empresas e instituciones. Entre grupos de comunicación holísticos y pequeñas agencias altamente especializadas, quise construir una firma de tamaño medio que ofreciera una alternativa, un posicionamiento estratégicamente enfocado con una convicción desde el principio: la reputación es uno de los activos más valiosos de nuestros clientes. Por lo tanto, debe ser valorada y protegida.

¿Con qué equipo cuenta actualmente la consultora?

Vae Solís Corporate lo forma un equipo de cerca de 35 consultores multidisciplinares, con perfiles complementarios y gran experiencia en los sectores público, político y privado. El equipo está dirigido por 10 directores y socios que gestionan los proyectos, dos de los cuales tienen su sede en Bruselas.

¿De qué sectores o actividades proceden sus consultores?

Somos un equipo muy diverso con perfiles complementarios. La diversidad es uno de nuestros valores fundamentales. Algunos de nuestros profesionales cuentan con formación en comunicación, pero la mayoría tienen otras formaciones: experiencia con ministros o parlamentarios y grandes empresas. Otros han sido funcionarios, banqueros, periodistas o abogados. Esta diversidad es muy útil y enriquece en gran medida nuestro enfoque. Esta es una de las principales fortalezas de la firma.

¿Qué propuesta de valor ofrece la consultora que la diferencia de sus competidores?

Nuestro enfoque no es el de una empresa que opera en departamentos estancos (relaciones con la prensa, lobbying, comunicación digital, financiera, etc….). Nuestra visión y desafío es la gestión de la reputación, cómo crearla, mejorarla y protegerla. A nuestro nivel e independientemente, hay muy pocos actores que tengan esta visión y un campo de intervención tan amplio. En Vae Solis Corporate, no “duplicamos” nuestros métodos. Siempre desarrollamos un servicio de consultoría estratégica a medida, gracias a nuestro equipo de profesionales. Hoy en día, todos los actores a los que nos dirigimos son perfectamente permeables (asuntos públicos, relaciones con la prensa, personas influyentes, líderes de opinión, académicos, investigadores, etc.). Por lo tanto, es esencial tener una visión estratégica global y coherente.

¿Qué perfil tienen vuestros clientes y a qué sectores pertenecen?

Trabajamos con clientes del CAC 40, así como con startups y apoyamos a muchas instituciones y asociaciones. Tenemos la suerte de contar con muchos clientes fieles con los que hemos trabajado durante muchos años y con los que hemos construido relaciones muy estrechas y de confianza. Una de las fortalezas de la firma es que trabaja para diferentes sectores de actividad (finanzas, infraestructura, agroalimentación, construcción, telecomunicaciones y salud, etc.). Esta diversidad enriquece a los profesionales y a nuestra capacidad para entender los principales problemas a los que se enfrentan las empresas e instituciones.

¿Cuál es el servicio o práctica más apreciada por vuestros clientes?

La fuerza de Vae Solis es precisamente su capacidad de visión estratégica global de la reputación. Por ejemplo, dominar la comunicación de crisis y la prevención de riesgos es, a menudo, muy útil y relevante en el desarrollo de una estrategia de comunicación. Además, los clientes aprecian mucho nuestra capacidad de respuesta y de movilización y reacción muy rápida. Podemos apoyar a nuestros clientes durante largos periodos de tiempo, como ha ocurrido en el caso de la crisis social de los “chalecos amarillos”, siete días a la semana, 24 horas al día durante varios meses. Si sabemos cómo hacerlo es porque llevamos 20 años realizando gestión de crisis.

¿Cuál es el factor clave para consolidar una relación duradera con vuestros clientes?

Nuestros clientes esperan que seamos siempre proactivos, que les informemos sobre las principales tendencias y que seamos capaces de descifrar las señales débiles. La agencia debe ser un socio que ayude a dar un paso atrás y analizar los problemas del cliente desde una perspectiva diferente. Por último, con el tiempo, se trata, por supuesto, de obtener resultados. Sin resultados, los clientes buscarán en otra parte.

¿Qué relevancia tiene la comunicación de crisis como herramienta para mejorar la cuenta de resultados de los clientes?

Más que la comunicación de crisis es la prevención de riesgos. La prevención de riesgos no solo reduce el riesgo de que ocurra la crisis, sino que cuando ocurre, reduce el impacto de la crisis y, cuando tiene algún impacto, permite una mejor gestión y convierte la crisis en una oportunidad. La palabra china “crisis” (“Weiji”) se compone de dos ideogramas: “peligro” y “oportunidad”. Si entendemos el peligro, tenemos oportunidades por delante.

¿Cuál es el principal objetivo que se propone conseguir Vae Solis? ¿El posicionamiento estratégico o la gestión de la marca para preservar la reputación?

En mi opinión, el trabajo sobre el posicionamiento estratégico no puede concebirse sin la gestión de la marca. Ambos se enriquecen, y más aún en la época actual, en la que la comunicación corporativa se está convirtiendo en un elemento fundamental de la estrategia de marca.

¿Cómo puede la comunicación contribuir a que se creen sinergias entre las compañías españolas y francesas?

Estamos acostumbrados a trabajar con empresas y organizaciones no francesas y tenemos muchos clientes internacionales en Europa, pero también estadounidenses, chinos, africanos, etc. Apoyamos a empresas francófonas en cuestiones internacionales, pero igualmente a clientes internacionales en sus problemas en Francia o en países francófonos. Nuestra capacidad para movilizar una sólida red internacional de agencias asociadas de alta calidad es claramente un activo para nuestros clientes, especialmente en España con Proa Comunicación.

Del éxito al hundimiento en unas pocas horas

Hace unos meses viví personalmente un episodio que ejemplifica a la perfección la importancia de valorar el poder de los medios durante un proceso judicial. Una persona de relevancia pública quería contratarme específicamente para el lanzamiento al mercado de su producto. Era un servicio novedoso que tenía enormes posibilidades de triunfar. El camino era tan claro que el empresario solo escuchaba los sonidos de la gloria. Hasta los inversores estaban encarrilados, decididos a financiar el proyecto.

Tan solo había un problema. El protagonista estaba inmerso en un proceso judicial. Traté de convencerle de que era fundamental tenerlo en cuenta a la hora de diseñar la estrategia de comunicación. Le advertí de que no hacerlo repercutiría negativamente en su negocio. No me hizo caso. Insistió en que una cosa no tenía nada que ver con la otra, que eran dos temas diferentes y que, además, el asunto judicial estaba en sus últimos coletazos.

Evidentemente los medios no lo entendieron así. Apenas unas horas después de situar la nueva marca ante la opinión pública con gran éxito, los periodistas ataron cabos y pusieron al protagonista en su sitio, que desde luego no es donde él quería estar. Por supuesto, el producto se resintió y la imagen del empresario también. Pero ni siquiera eso fue lo más importante. Los inversores, que lógicamente leen los medios, creyeron que había cierto riesgo en su apuesta y optaron por echarse atrás a la francesa.

Un enfoque diferente hubiera salvado el proyecto, sin duda, y hoy las cosas pintarían de otra manera para el empresario. Diseñar una adecuada estrategia de comunicación, con expertos en el ámbito jurídico, saber adaptarla a cada momento y ejecutarla con flexibilidad resultan clave no sólo para capear con éxito el temporal mediático, sino incluso para aprovechar la ola y mejorar la reputación del cliente. La gloria nunca está asegurada en esto de la comunicación, pero poner los medios adecuados encarrila mucho las cosas.


Rocío Hidalgo

Directora de Proa Comunicación en la Comunidad Valenciana

Tendencias innovadoras en el ámbito de la comunicación

Juan de los Ángeles, director y fundador de C4E, ha compartido con el equipo de Proa Comunicación las tendencias actuales en el ámbito de la comunicación. Durante una sesión inspiradora, De los Ángeles ha subrayado la importancia de la innovación y la creatividad en las estrategias de las compañías, cada vez más atentas a lo que hoy está marcando el mercado y atraer a los consumidores.

De los Ángeles ha resaltado la relevancia que para las empresas de cualquier sector tiene estar al tanto de las últimas tendencias para poder anticiparse a los cambios y satisfacer las demandas cada vez más exigentes de sus clientes. Y es que hoy la innovación es la mejor herramienta, también en el campo de la comunicación, para seguir mejorando y ofrecer al mercado los productos y servicios con una demanda clara.

En su intervención, Juan de los Ángeles hizo repaso de las principales tendencias que están marcando el devenir de campañas publicitarias y estrategias de comunicación de las empresas como “el poder de lo ‘mini frente a lo maxi’” y la aplicación de la tecnología al consumo.

Las agencias de comunicación españolas, las que más crecen

Las consultoras de comunicación españolas son las que más han crecido en los últimos cinco años, dominando el mercado por encima de las multinacionales, según ha publicado el portal sobre noticias de la comunicación Dircomfidencial.

Los resultados son bastante contundentes. Y es que las firmas nacionales de comunicación son las que más han crecido en términos de ingresos en los últimos cinco ejercicios de los que se dispone. En concreto, las principales consultoras de nuestro país han mejorado su facturación nada menos que en un 83 por ciento de promedio entre los años 2013 y 2017. Mientras, las compañías multinacionales en España lo han hecho solo en un 47%.

Estos datos demuestran la solidez de las empresas de consultoría en comunicación, un sector que crece y se consolida en España como consecuencia de los buenos resultados y de la necesidad que tienen hoy las empresas de contar con servicios de comunicación profesionales y que den respuesta a sus exigencias.

Tres cosas a evitar en la organización de eventos

Organizar un gran evento es todo un reto para cualquier empresa. Conseguir ponentes solventes que puedan atraer a un público ávido de escucharles es el primer escalón para conseguir el éxito. Llenar la sala elegida con un auditorio adecuado supone, además, un duro trabajo por el que hay que competir afanosamente debido a la gran profusión de actos programados cada día en una ciudad como Madrid.

Pero, ¿qué pasa una vez que superas estos tres primeros escalones? Llega el día del evento y a la hora que has convocado se ha registrado un número de invitados que no supera los dos dígitos. Te preocupas relativamente, porque ya has previsto que en este país todo el mundo llega tarde y lo tenías contemplado en tu agenda. Tras un cuarto de hora de cortesía (o incluso media hora en algunos casos), empieza el acto y resulta que ha aparecido el 30 por ciento del público previsto.

Entre este momento y la mitad de la intervención del conferenciante, se produce todavía un goteo continuo de llegadas, con la consiguiente disrupción tanto para la persona que está interviniendo como para el público que ya está ubicado en sus asientos. Porque, esa es otra, los primeros que llegan siempre ocupan los asientos más cercanos a los pasillos. ¡Es ley de evento! Finalmente, el total de asistentes alcanza poco más del 50% de las personas que se han registrado. ¿Se ha parado alguien a pensar en el derroche que supone no asistir a algo a lo que se ha apuntado? El número de asistentes influye en toda la infraestructura que se contrate: tamaño de la sala, cantidad de comida y bebida o de merchandising, por ejemplo.

Esto ocurre a diario en Madrid (y supongo que el resto de grandes ciudades de España). Y lo peor de todo es que lo admitimos con naturalidad, como una de esas características diferenciadoras (esta no sé por qué) que tenemos las sociedades del sur de Europa.

En cuanto a los especialistas en organizar este tipo de actos, les recomiendo que, si la mayor parte del público va a necesitar dispositivos para escuchar la traducción, se los entreguen durante el registro de entrada, aunque la intervención no sea la primera de la jornada. Recientemente, me perdí una interesante conferencia haciendo cola para recoger uno de estos modernos aparatos (¡que encima al final no funcionó!). Y, si asisten periodistas, por favor, búsquenles un sitio en el que puedan trabajar con comodidad. Tengan en cuenta que quien use portátil probablemente necesitará un enchufe en algún momento del día. Y quien tome notas en papel (no se rían, todavía quedamos algunos) necesitará un mínimo de iluminación. En el mismo evento del que les acabo de hablar, algunos redactores tenían que escribir en sus libretas iluminándose con sus teléfonos móviles. Lecciones a aprender.



Cristina García Alonso
Consultora de Proa Comunicación

Comunicación, infravalorada, pero con grandes oportunidades laborales

El departamento de Comunicación sigue estando infravalorado dentro de las empresas. El dircom debe adquirir formación en gestión. Los planes de estudios deben ser más multidisciplinares. Pero es un sector feminizado y con grandes oportunidades laborales. Cualquiera de las frases anteriores podría ser el titular de un evento organizado el jueves 14 por la Universidad de Navarra en el que seis expertos dialogaron sobre las Perspectivas de la Comunicación y al que asistió Cristina Garcia, consultora de Proa Comunicación.

Moderados por José Luis Orihuela, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, debatieron Luisa Alli, dircom de IKEA España, Txema Valenzuela, socio fundador de La Propagadora, Silvia Albert, directora de Wellcomm, José Manuel Velasco, presidente de Global Alliance, y Gemma Muñoz, cofundadora y CEO de El arte de Medir.

Todos ellos coincidieron en la importantísima función que tiene la Comunicación dentro de las organizaciones, a pesar de que a los directivos muchas veces les cueste entenderlo. Algo que, según José Manuel Velasco, que también abogó por hacer autocrítica dentro de la profesión, se puede paliar en parte con formación en gestión del propio dircom. Silvia Albert secundó esta postura añadiendo que, en su opinión, “Comunicación no debería ser un estudio aparte de la dirección”.

Por su parte, Txema Valenzuela demandó al cuerpo académico presente en el acto un cambio en los planes de estudios y aconsejó que se integren las tres ramas en que suele estar dividida ahora mismo la carrera (Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad), “pues hoy el trabajo es integral”. Ante un público integrado mayoritariamente por estudiantes y docentes, dejó claro, asimismo, que la facultad es solo “el primer paso de un proceso de aprendizaje mucho más largo”.

A pesar de este panorama, Luisa Alli se mostró “optimista” sobre el futuro de la profesión y animó a los alumnos presentes señalando que “veo muchas oportunidades (laborales)”. Basó su afirmación en que “alguien tiene que tener una visión de todos los temas” dentro de las empresas “y saber encajarlos con todo lo que se mueve alrededor”. No obstante, lamentó que el hecho de que la de dircom sea una profesión feminizada haya provocado una bajada de los sueldos.

En cuanto a los talentos que requiere el ejercicio de esta profesión, fue mayoritaria entre los integrantes de la mesa la defensa de la capacidad de escuchar, de sentir como sienten los otros. A lo que Gemma Muñoz añadió el saber adaptarse y Txema Valenzuela la valentía.

Comunicación y estrategia creativa

Alfonso Villar, Director Creativo de la agencia PROA Comunicación, explica por qué es tan importante la creatividad y cómo se desarrolla un concepto creativo en el ámbito de la comunicación corporativa.

Jaque al Rey Steven Spielberg

Que toda campaña de comunicación ha de ser sostenida en el tiempo es una evidencia. Las peculiaridades de cada sector o compañía determinan una estrategia específica y, sin embargo, el común denominador de la comunicación es el tiempo y la dedicación, además, por supuesto, de la profesionalidad. En un mundo enfocado en resultados, la comunicación y la reputación abogan por unos resultados firmes, pero no necesariamente inmediatos. Ejercer influencia no es sencillo, requiere tiempo, planificación y estrategia. Sin embargo, perderla tan solo requiere una publicación.   

Hace apenas una semana, estuvimos pensando en redactar un contenido respecto a la polémica surgida entre Steven Spielberg y Netflix a raíz de las supuestas declaraciones de una persona de confianza del director. Según Indiewire, un portavoz de su entorno afirmó: “Steven tiene una opinión muy fuerte sobre las diferencias entre cine y streaming. Le gustaría que otros se unieran a su campaña cuando surja. Veremos qué pasa”. La ‘campaña’ a la que se refería planteaba la posibilidad de que películas producidas por Netflix no estuviesen representadas en los Premios Oscar. Automáticamente, la noticia fue publicada en incontables medios nacionales e internacionales. Todos y cada uno de ellos aludieron a las palabras de la fuente cercana del director para justificar titulares como: “Steven Spielberg carga contra Netflix y reabre el debate sobre el streaming”, “el ataque de Spielberg a las películas de Netflix”, o incluso “Steven Spielberg está trabajando para que películas como ‘Roma’ nunca lleguen a los Oscar en el futuro”.

El suceso habría elevado el texto que hubiésemos publicado en Proa Comunicación hacia el debate entre las salas de cine y las plataformas de streaming, alcanzando de lleno el plano de una praxis cinematográfica que está en redefinición. El artículo habría reflejado corrientes de opinión distintas que sirviesen para dotar de argumentos a quienes aún no tienen una opinión clara al respecto, pero no habría hecho más que avivar unas dudas que es sano formularse. Sin embargo, no lo consideramos necesario por la escasa vinculación con el ámbito de la comunicación, siendo un mero artículo orientado a las tendencias de consumo audiovisual.

Al margen de una serie de tímidas respuestas por parte de actores de segundo y tercer nivel –véase Charlie Hunnam-, Alfonso Cuarón, ganador del Oscar a Mejor Director por ‘Roma’, publicó una reflexión sobre los modelos de distribución, supuestamente en respuesta a Spielberg. La principal conclusión fue: “Necesitamos que haya una mayor diversidad en la forma en la que estrenamos nuestras películas”, una respuesta correcta y elegante. Netflix, por su parte, contestó a Spielberg a través de Twitter:

Netflix como estandarte de libertad, universalidad y conciencia artística. Irónico.

Pero, apenas una semana después, The Hollywood Reporter publica matices y cambia por completo la versión de Spielberg a través de otro portavoz. Una ‘rectificación’ que, por otro lado, no ha tenido el mismo impacto –al menos en prensa nacional- que la supuesta declaración. Y este hecho ya lo convierte en un ataque directo a la reputación del director y por eso atrajo nuestra atención.

El productor Jeffrey Katzenberg, que cofundó DreamWorks junto a Spielberg y David Geffen, declaró al medio: “Hablé con Steven sobre esto ayer. Le pregunté y me dijo: ‘En absoluto dije eso’. En realidad no dijo nada. Lo que pasó es que un periodista buscaba algo que contar y escuchó un rumor sobre Steven. Llamaron a un portavoz para obtener un comentario y, honestamente, lo retorcieron. Uno, Steven no dijo eso, y dos, él no irá a la Academia en abril con algún tipo de plan. Pero no ha opinado en absoluto, ni se ha alineado con alguna cosa específica”. ¿Qué cambia esto? Cambia todo, pero el daño ya está hecho.

Atendiendo a los datos de Google Trends de los últimos tres meses, que miden la influencia y el interés a lo largo del tiempo en lo que a cifras de búsqueda se refiere, el pico de audiencia generado por Spielberg a raíz de esta noticia es indiscutible. El 4 de marzo, día del estallido, el interés aumenta notablemente. Otra fecha, el cumpleaños del director (18 de diciembre), se acerca.

Es innegable que el propio Spielberg ha contribuido a su daño reputacional incumpliendo dos de los puntos clave de la gestión de toda crisis: el tiempo y la exposición. Dejar pasar una semana en cualquier crisis es una irresponsabilidad. Las posturas se han de definir antes y el tiempo es clave. Por ello, una semana alimentando todo tipo de críticas y debates ha jugado en su contra. Por otro lado, si no corriges la falsedad, no puedes pretender revertirla completamente a través de un tercer portavoz. Que Jeffrey Katzenberg haya tenido que ‘dar la cara’ por Spielberg denota cierta debilidad y refuerza incluso la creencia de que sigue sin ser la opinión de Steven lo que nos está llegando.

Pero, ¿y si la campaña que mencionaba la fuente anónima era cierta y el impacto organizado ha hecho recular al director? Al margen de las consideraciones personales sobre su filmografía, sobre su persona o sobre su labor, es incontestable que Spielberg es una deidad del cine. Demonizar su figura por cuestionar Netflix es solo una prueba más de la tiranía de la audiencia.

De un modo u otro, ya sea por una difamación o por una incorrecta puntualización o rectificación, el daño reputacional a Steven Spielberg ya está hecho, y no podrá ser solventado a menos que sea él mismo quien lo ponga fin. Como conclusión, es necesario apuntar que resulta algo irónico que se acusase al director de renegar de Netflix y acercar posturas a una Academia que tantas veces le ha negado el reconocimiento y que, según multitud de rumores, no le perdona haber eclipsado al cine más vanguardista de los años 70, apoyándose para ello en una serie de características más convencionales que, por otro lado, fueron las que impulsaron la edad dorada de los 50. Pero esto es ya otra historia…

Para terminar, cabe destacar que, en ocasiones, Carlos Boyero tiene razón: “Steven Spielberg es el rey, un rey con sentido, el hombre de cine total. Ojalá que el poder lo llevara gente con el talento de Spielberg”.

Álvaro Ramos Izquierdo
Consultor de comunicación senior, apasionado de la condición eminentemente artística del cine y, sin embargo, mitómano de los Premios Oscar.