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Recetas para superar la pandemia

Ramón Tamames, catedrático de Estructura Económica, Cátedra Jean Monnet de la Unión Europea y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, aporta en este artículo su visión sobre los cuatro ámbitos de actuación a desarrollar en el escenario pos-COVID-19: sanidad, economía, estado de bienestar, y Unión Europea.

Tamames expone qué es necesario llevar a cabo en cada materia para lograr una rápida recuperación de la crisis provocada por el COVID-19.

Sanidad

Según Tamames, “el papel de los especialistas en epidemiología es clave para definir la estrategia de salida, y para conocer los orígenes, la evolución, y la posible persistencia de la pandemia”.

“Sin una visión adecuada de la salud pública, y de su incidencia sobre la actividad económica y social, será difícil contar con recursos para resolver los problemas, a partir de las cinco fases de la desescalada, de cero a cuatro. En España se ha intentado sistematizar el proceso de normalización, teniendo en cuenta sólo el aplanamiento de las curvas de muertes y personas en UCI. Son muy pocas certidumbres.

Por ello, hace falta una completa investigación sanitaria de todo lo sucedido. Sin escatimar medios, y con aportaciones de los expertos, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS).  Y hay que preguntarse por qué el  8 de marzo se autorizaron manifestaciones políticas masivas en toda España, que provocaron miles de contagios; y por qué la mortalidad en residencias de personas mayores ha sido tan alta. España es, detrás de Bélgica, el país con mayor tasa de mortalidad por millón de habitantes, 553”.

Economía

Tamames recomienda centrarse en el impacto producido por la pandemia en el PIB. “El primer trimestre cayó un 5%, por lo que no se previsible que caiga menos del 15% a cierre de año. Porque los sectores afectados son clave para la economía, tales como el turismo o la hostelería”.

Previsiones

Así, “el Gobierno calcula una caída de ingresos públicos (incluida la Seguridad Social) de 25.700 millones de euros, -5,4%, desde los 471.000 millones en ingresos en el año 2019. Y el gasto público se puede disparar un 35%,  hasta 627.300 millones de euros. Con un déficit de ingresos/pagos del 31,14%, el nivel de caída de PIB podría llegar al 15%”.

Se trata de una situación “sin precedentes. Durante la guerra civil el PIB cayó un 40%, por cada año de contienda.  El PIB per cápita que había en 1935 no se recuperó hasta 1951, es decir, 16 años de depresión”.

En la situación actual, “la caída del PIB podría frenarse incluso en 2020, y podríamos ver  un aumento de la renta en 2021, del 6 o al 7%.  La recuperación total no llegaría hasta 2022 o el 2023”.

Tamames valora las medidas que se han tomado hasta el momento:

  • Hace falta agilizar los trámites y abaratar el coste de los créditos a empresas en general, y especialmente a pymes y autónomos, avalados por el ICO, en torno a 100.000 millones de euros
  • Los ERTEs no se están gestionando de forma diligente. A muchos beneficiarios no les ha llegado el paro de mayo. Y muchas empresas con ERTEs, tendrían que abonar las prestaciones en caso de no cumplir todos los requisitos, ya difíciles de por sí. Por lo que es necesario conocer cuánto paro real habrá cuando terminen los ERTES.
  • En la actualidad, puede haber hasta 100.000 concursos de acreedores en marcha, lo que atascaría la maquinaria judicial.

Escenarios y presupuestos

El catedrático Tamames propone una “hoja de ruta” para la recuperación económica.

  1. Elaborar un escenario macroeconómico y su evolución prevista desde 2019 al 2022, teniendo en cuenta las distintas variables de PIB, a partir de la actualización del programa de estabilidad 2020.
  2. Completar este escenario con el PIB por subsectores productivos de bienes y servicios: industrias principales (automóvil, bienes de equipo) y servicios, como transporte, hostelería y otras ramas. Para identificar las medidas de recuperación y el ritmo que necesita cada una.
  3. Traducir los escenarios de gasto y producción para incluirlos en los Presupuestos Generales del Estado 2020/2022, desplegando unos presupuestos extraordinarios para cuatro ejercicios (2020 a 2023). Presupuestos que deben contemplar inputs y outputs extraordinarios, y el esquema de financiación necesario tanto nacional como exterior (sobre todo de la Unión Europea).

Según sus estimaciones, la deuda pública estimada podría llegar al  115% del PIB, sumando 20 puntos (248.000 millones de euros) entre los años 2020/2022.  Pese a la magnitud, el “hachazo” fiscal que sugiere el Gobierno PSOE/UP no sería eficaz. Subir el impuesto del Patrimonio al 3,5%, provocaría no sólo la salida de capitales, sino también falta de entusiasmo en las empresas.

Estado de bienestar

El profesor Tamames plantea que la crisis del COVID-19 “deberá cambiar el modelo de estado de bienestar actual, que contempla pensiones para jubilados y otros colectivos de la población, las prestaciones de paro, o los subsidios temporales a determinados grupos de autónomos.

La Renta Mínima Vital (RMV)  tendrá que convivir con un entorno de gastos disparados en las  CCAA para paliar el coronavirus. La Administración General del Estado dispone ya de 16.000 millones para distribuir entre las autonomías, pero sin criterios para la distribución.

El paro es el asunto más complicado, ya que los recursos para 3,2 millones de parados en 2019 (18.000 millones de euros) tendrán que aumentar de forma relevante. Para subvencionar al millón de parados de empresas ya desaparecidas, y a los autónomos con cese de actividad, más aquellos que el 30 de junio, o después, dejen de estar bajo la cobertura de ERTEs y no vuelvan a trabajar. Otro millón más de personas. El paro puede crecer hasta el 30% de la población activa, y se necesitan recursos para subsidiar el desempleo”.

Según el ministro de Seguridad Social, la RMV puede beneficiar a un millón de familias y cuatro millones de personas. Con una media de 1.095 euros por mes y familia, que vendrán de los 416 euros de paro a este segmento, más transferencias adicionales. Un coste adicional de 3.000 millones mensuales, si bien esta cifra iría bajando progresivamente hasta que volvamos a una tasa de paro  “normal”, por ejemplo los 3,2 millones de parados que había en 2019.

Unión Europea

El papel de la Unión Europea es clave en la recuperación. A través de medidas como “el Programa SURE para ayudar al empleo, financiado  por los estados miembros, por valor de 25.000 millones de euros. Dinero que servirá como garantía para emitir bonos por valor de hasta 100.000 millones, dirigidos a apouar a los países con mayor precariedad en el empleo.

España podría recibir hasta 20.000 millones de euros, dado el mayor impacto del COVID-19. Otra opción es acudir al mecanismo europeo de estabilidad MEDE, que podría nutrir de liquidez a cada país por valor de hasta un 2% de su PIB. En este caso serían 24.000 millones de euros.

Ambos programas aportarían a España 44.000 millones de euros. En el caso del MEDE, a través de créditos diez años y tipos de interés del 0,20%. Aunque habrá que esperar a la cifra final y los criterios para percibir ayudas.  En  cualquier caso, acudir al MEDE no será como en 2008, no habrá “hombres de negro” ni será un rescate.

Apoyo del Banco Central Europeo

El papel del BCE será fundamental para ampliar las ayudas del Eurogrupo hasta un volumen estimado de 1,5 billones de euros. En ello será clave la postura que adopte la presidenta del BCE, Christine Lagarde, que al parecer sigue la estela de Mario Draghi en su apoyo entusiasta a medidas de impulso a la recuperación. Con medidas como las siguientes

  • Facilitar liquidez a los bancos dando crédito con garantías que podrían incluir hasta los “bonos basura” emitidos por las empresas.
  • Financiar grandes empresas comprando bonos corporativos en el mercado secundario, tal como en 2018 hizo la FED en EEUU, y Draghi en el BCE desde 2012.
  • Comprar deuda pública de los Estados del Eurogrupo, en el secundario (principalmente a bancos y fondos de inversión), contra la sentencia del Tribunal Constitucional de Alemania, que lo estima improcedente

Otras fuentes de financiación posibles

Tamames se refiere al proyecto European Green Deal para la transición ecológica, y propone fusionar los planes previos a la pandemia, con el Pacto Verde y la Agenda Digital en marcha. La idea es centrar la recuperación en sectores y actividades con un futuro sostenible. Porque a corto plazo, muchas inversiones verdes y muchos proyectos digitales ya podrían estar tecnológicamente maduros, pero necesitan del impulso para ser presentados a la UE.

En España, expertos de la CEOE como Fátima Báñez o Marcos Peña, y entidades como la Confederación Nacional de la Construcción, SEOPAN, ANCI, etc, podrían encargarse de representar los proyectos españoles en la UE. Por último conviene no olvidar el papel que debe jugar el sector exterior de bienes y servicios para salir de la crisis, (export-import), como ya sucedió en la anterior crisis financiera.

Conclusiones

Concluye su extenso artículo reconociendo que todas sus propuestas están sujetas a la evolución de la recuperación, aunque “es importante que la Comisión de Reconstrucción Nacional del Congreso tenga en cuenta los escenarios macro,  se esfuerce en aprobar los presupuestos extraordinarios, y esté atento a las decisiones de la UE”.

Por lo cual, Tamames apuesta porque “el Estado, aúne sus propios esfuerzos con los del sector privado según el modelo OCDE/Unión Europea donde está España. Dando a los agentes económicos y sociales, y a los empresarios y los sindicatos, la importancia que deben tener en la recuperación. Dando voz a la CEOE/CEPYME, a CCOO, UGT y otras fuerzas sindicales, así como a otras  instituciones.  Porque la cooperación público/privada es esencial para una rápida recuperación. No podemos guiarnos por la actitud de algunos miembros del gobierno PSOE/UP, que se muestran como antisistema de la economía.

Por esto, afirma que “cualquier idea de nacionalizar empresas, o remunicipalizar, o convertir la Seguridad Social en una especie de asilo general para comprar votos, debería ser descartada. El Gobierno debe dejarlo claro, y trasladárselo a la Comisión de Reconstrucción Nacional. De no ser así, la crisis se prolongará mucho más tiempo”.


Javier Ferrer

Responsable del Área Financiera de PROA Comunicación

 

Cabe la reproducción de este texto siempre que se mencione a PROA Comunicación como su fuente original.

Retos de la economía global en la década 2020-2030

En estos días de confinamiento he estado leyendo el libro Crisis Economics escrito por Nouriel Roubini y Stephen Mihm en el año 2010. Roubini analiza en detalle las crisis económicas mas relevantes vividas en nuestra reciente historia desde el siglo XIX y las políticas económicas aplicadas para su contención. Aunque cada crisis es diferente, hay ciertos detonantes que se han repetido en la historia como burbujas de activos y exceso de deuda que han llevado a una intervención de los Gobiernos y bancos centrales aplicando políticas monetarias expansivas combinadas con grandes medidas de estímulos fiscales para volver a incentivar el consumo y el gasto publico. Todo esto con el fin de poder relanzar el crecimiento económico.

En este articulo me gustaría presentar las reflexiones de Nouriel Roubini, sobre los posibles escenarios y tendencias futuras que nos podemos encontrar en esta década. Actualmente, más de una década después de la gran crisis financiera del 2007 – 2009,  nos encontramos ante una situación económica global muy frágil que continúa teniendo los riesgos y desequilibrios estructurales heredados de las políticas económicas aplicadas en la ultima década. La crisis del COVID-19 no ha hecho más que intensificar y acentuar estos desequilibrios que, si no se corrigen en algún momento de esta década, nos puede llevar a una gran depresión económica. En este año 2020 previsiblemente los paquetes de estímulos fiscales de los Gobiernos y bancos centrales  a nivel global son de tal magnitud que aunque acabemos en una severa recesión económica evitarán una gran depresión.

Los posibles escenarios económicos futuros se pueden ver afectados por las siguientes tendencias:

1.-  Déficit publico: deuda y efectos colaterales

La respuesta de los Gobiernos y bancos centrales a la pandemia del COVID-19 implica un incremento masivo y sin precedentes del déficit fiscal superando el 10% del producto interior bruto (PIB), en un momento en que la deuda publica en muchos países esta en niveles casi insostenibles. El indicador económico -ratio- Deuda total/ PIB a nivel mundial en 2019 era de 322%. En el 2020 este ratio estará cercano al 350%. España cerró el 2019 con un ratio del 95.5%. En España las previsiones para el 2020 contemplan un potencial escenario de caída del PIB anual del 10%, el déficit publico alcanzaría un 12% (2.7% en 2019) y el ratio  Deuda total/PIB se situaría entorno al 120%. La pandemia producida por el COVID-19 ha impactado directamente el mercado laboral con un incremento significativo del desempleo y la perdida de ingresos del sector privado con una deuda dentro de este que en muchos casos será insostenible aumentando los impagos de créditos y prestamos y las quiebras de empresas. El incremento del desempleo a nivel global combinado con los aumentos significativos de deuda en muchos países y la caída del PIB reflejan un escenario de profunda recesión económica.

2.- Demografía y cobertura sanitaria

La crisis del  COVID-19 nos ha demostrado la inminente necesidad de aumentar la inversión publica en las infraestructuras sanitarias y la cobertura medica de la población. Más aún si consideramos que en los países desarrollados tenemos una población envejecida. Los Estados y Gobiernos tienen una deuda implícita presente y futura en la financiación de llamado “estado del bienestar” que incluye la financiación de las estructuras de soporte social (seguridad social, cobertura e infraestructura sanitaria y las pensiones). Esta creciente deuda implícita supone un incremento adicional del déficit publico.

3.-  Incremento del riesgo de deflación y posterior estanflación

Además de tener un muy alto nivel de deuda global, nos enfrentamos a un shock de demanda de bienes y servicios (sobrecapacidad productiva y maquinaria inutilizada), un mercado laboral con altos niveles de desempleo y un colapso del precio de las materias primas como el petróleo y otros metales industriales.

Es la tormenta perfecta para un escenario de “deflación de deuda”, basado en la teoría del economista Irving Fisher, según la cual el valor real de la deuda aumenta por la deflación  incrementando el riesgo de impago de la deuda de particulares y empresas y la consecuente insolvencia de negocios y empresas.

Los bancos centrales van a centrar sus esfuerzos en combatir la deflación y controlar los riesgos inflacionistas derivados de la acumulación masiva de deuda, para lo que utilizarán unas políticas monetarias y fiscales  menos convencionales y de mayor impacto. En el corto plazo los bancos centrales van a continuar con un proceso agresivo de monetización de los déficit fiscales, Quantitative Easing, para evitar la depresión económica y la deflación. Se ha venido aplicando esta política desde la gran crisis financiera del 2007 – 2009 (tipos de interés en mínimos históricos y un incremento de la base monetaria pero con un crecimiento anémico del PIB a nivel global). El crecimiento de los déficit fiscales a nivel global y las expectativas, que se van a seguir financiando con más deuda en un futuro, pueden crear escenarios inflacionistas que combinado con un estancamiento económico causarían estanflación.

4.- Disrupción digital de la economía

Con millones de personas perdiendo sus empleos, o trabajando con salarios reducidos, en las economías del siglo XXI se producirá un aumento de la brecha entre las clases sociales ricas y las pobres. Para protegerse de futuras rupturas en las cadenas productivas, las economías avanzadas interiorizarán la producción desde países con bajo coste de mano de obra a cadenas de producción domesticas con un mayor coste de mano de obra. Pero este movimiento proteccionista, más que ayudar a los trabajadores locales, va a acelerar los procesos de automatización en las empresas, poniendo todavía mas presión a la baja en los salarios, generando descontento social y fomentando movimientos populistas y nacionalistas.

5.- Desglobalización y fragmentación de las economías

La pandemia del COVID-19 está acelerando la tendencia hacia una balcanización y fragmentación de las economías, tendencia que ya estaba en marcha en la ultima década. Los Estados Unidos de América y China se van a desacoplar con más rapidez, y la mayoría de los países desarrollados van a adoptar políticas proteccionistas para proteger las industrias y trabajadores locales frente a posibles disrupciones globales. El mundo pospandemia va a estar marcado por fuertes restricciones en el comercio de bienes de equipo, servicios, capital, mano de obra, tecnología, información y datos. Esto ya está pasando en el sector farmacéutico, bienes de equipos médicos y sector de alimentación donde los Gobiernos están imponiendo restricciones a la exportación y otras medidas proteccionistas en respuesta a la pandemia.

6.- Crisis medioambientales y cambio climático

Otro riesgo que no se puede ignorar es el riesgo de crisis medioambientales que como nos esta enseñando la pandemia del Covid-19 puede tener un efecto económico mas devastador que la gran crisis financiera del 2007-2009. Las epidemias recurrentes (VIH desde los años 80, SARS en el 2003, H1N1 en el 2009, MERS en el 2011 y el Ébola en 2014 – 2016) son como en el caso del cambio climático, eventos catastróficos generados por el ser humano bajo unas condiciones de bajos estándares sanitarios y de salud, y los cuales son expandidos por la gran interconectividad de un mundo globalizado. En el futuro es de esperar que nuevas pandemias y efectos destructivos del cambio climático sean mas frecuentes más virulentos y más costosos.

Conclusiones

Las tendencias enumeradas anteriormente pueden representar la tormenta perfecta para que las economías estén inmersas en fases de profunda recesión económica durante esta década. Para minimizar, mitigar o intentar resolver los problemas planteados necesitamos a nivel global un liderazgo político muy competente que estimule un orden internacional mas inclusivo, cooperativo y estable, así como políticas económicas, monetarias y fiscales muy coordinadas entre los bancos centrales. En esta década nos vamos a encontrar con déficit fiscales desorbitados en algunos países cuyos Gobiernos lo financiarán mayoritariamente con mas deuda publica al disminuir la recaudación impositiva directa e indirecta. Haciendo referencia a Europa, el Banco Central Europeo es el mayor inversor de deuda publica que acabará financiando estos déficits. En esta década no es descabellado  pensar que algunos países en Europa tengan que reestructurar su deuda publica y pedir un rescate a las autoridades pertinentes. La historia se repite con nuevas crisis pero está en la naturaleza del ser humano superarlas. Cada crisis es diferente, pero tiene solución.


Carlos López Jall

Socio- Senior Advisor de Beka Finance

Ahora más que nunca, la pyme necesita un plan de contingencia

“Estamos viviendo esto como una película, una de miedo”. Así empezaba uno de los muchos comunicados que han inundado la red estos días y que tan bien refleja la incertidumbre que muchos empresarios están viviendo. Y quizá sea por esto mismo, por el miedo que genera la situación actual y por el cómo saldremos de ella y de qué manera, que yo me he atrevido a escribir el mío propio.

¿Cuánto tiempo más va a durar esta crisis? ¿Cómo voy a afrontar los próximos meses? Y ahora, ¿lo estaré haciendo bien?… Si pierdo clientes, ¿voy a tener tesorería para hacer frente a los pagos? Pero, si no puedo terminar con la producción en curso, ¿voy a poder atender a mis clientes?… Y mis empleados, ¿cómo lo están gestionando? ¿mi pipeline comercial para los próximos meses se va a cumplir? Y si tengo que prescindir de alguien de mi equipo, ¿solicito un ERTE o un ERE?

Todas estas preguntas, y muchas más, son las que están quitando el sueño a nuestro tejido empresarial. El miedo a equivocarse, el miedo a no valorar todas las opciones posibles o, simplemente, la falta de herramientas que faciliten un fotografía completa de la situación de la empresa son los principales impedimentos en la ineludible toma de decisiones en estos momentos.

Las empresas deben estar preparadas para afrontar cualquier situación de riesgo. Reaccionar en tiempo y forma será la clave de su supervivencia. Pero, ¿cómo hacerlo de la manera correcta? A través de un plan de contingencia

Esta herramienta empresarial establece un conjunto de medidas de carácter organizativo, técnico y humano cuyo objetivo principal es asegurar la continuidad del negocio, así como definir un plan de acción basado en el conocimiento previo de todos los activos de la compañía, para abordar cualquier tipo de riesgo.

Para garantizar la fiabilidad del plan de contingencia, éste debe contemplar tanto los recursos materiales como los recursos humanos, otorgando responsabilidades, roles, implicaciones y protocolos de actuación para cada uno de ellos. Por lo tanto, resulta imprescindible realizar un análisis de riesgo previo.

Qué preguntas me debería estar haciendo

Como desde hace unos días, encontramos más preguntas que respuestas, lo mejor será que nos hagamos las correctas para establecer ese punto de partida y, así, la hoja de ruta. A saber:

  • ¿Qué objetivos debemos alcanzar?
  • ¿En qué manera esta crisis afecta a nuestra empresa?
  • ¿Cuál va a ser el impacto concreto en cada línea de negocio o área de actividad?
  • ¿Cuál ha sido la línea de comunicación con clientes y proveedores?
  • ¿Cómo afecta esta situación a los proveedores? ¿Qué repercusión tiene sobre la empresa?
  • ¿Cuál es la previsión de facturación para los meses de abril, mayo y junio? ¿Cómo se está comportando a día de hoy la facturación?
  • ¿Existe o pueden existir limitaciones en el desempeño del trabajo en curso?
  • ¿Qué objetivos se han establecido por cliente?
  • ¿Qué objetivos tiene cada empleado durante la crisis? ¿Tienen claras sus tareas y lo que la empresa espera de ellos?

Qué me puede ayudar a amortiguar los efectos de esta crisis

Las crisis no vienen solas, no avisan antes de llegar ni nos adelantan lo que pasará mañana, por lo que, en un entorno tan cambiante, como es el de una crisis, todo sucede muy rápido incluida la toma de decisiones.

Con todo esto, vemos la necesidad de estar preparados en base a cuatro premisas: tener una fotografía inicial clara del negocio, de la información operativa y financiera; saber interpretar la información de manera correcta y acertada; tomar decisiones en base a un plan de acción definido; y realizar un seguimiento semanal de las acciones y mensual del plan de acción frente a los cambios o desviaciones.

Qué cosas debo tener claras

Por consiguiente, es necesaria la elaboración de un plan de contingencia que responda a las siguientes cuestiones:

  • Definición de las líneas de negocio o clientes que aportan mayor rentabilidad.
  • Realización de una previsión de tesorería en base a tres escenarios diferentes: pesimista, realista y optimista.
  • Proyección de la previsión financiera a cierre de año en base a los citados escenarios.
  • Seguimiento de la cartera de clientes
  • Análisis de la cartera de clientes y establecimiento de un plan de acción para cada uno de ellos durante la crisis y la post-crisis
  • Asignación de objetivos y tareas para cada uno de los empleados, así como seguimiento semanal individualizado
  • Análisis de valor por empleado y de su incidencia en la cuenta de resultados de la empresa
  • Estudio de mercado e identificación de los sectores y empresas que están obteniendo beneficios de la crisis para reorientar la estrategia comercial

En definitiva:

Con la elaboración de un plan de contingencia, lo que conseguimos es compensar la falta de control de una situación como esta. O en otras palabras, logramos mitigar al máximo los aspectos negativos de toda crisis y minimizar su impacto en la cuenta de resultados de la compañía en el medio-largo plazo.

La clave para una buena gestión empresarial de una crisis, sin miedo y con la incertidumbre y las emociones a raya, es llevar la toma de decisiones a escenarios previstos, controlados y en el momento oportuno.

Porque de nada sirve tener toda la información posible recopilada, sin una interpretación de la misma. Por eso, hay que saber transformar los datos en información para que el empresario tome decisiones con seguridad, para que sepa que, dentro del escenario en el que se encuentra, la decisión que está a punto de tomar es la correcta.

El desarrollo de un plan de contingencia permite ver cuáles van a ser las desviaciones de la empresa y poder actuar a tiempo sobre ellas. Porque, ¿quién nos dice que de una crisis uno no puede salir reforzado?

Por ello mismo, ahora más que nunca, la pyme necesita un plan de contingencia.


Pedro Vidal-Aragón de Olives

Socio Fundador de Quercus Ventures

Ante las caídas en Bolsa provocadas por el coronavirus, lo recomendable es perseverar

Pese a la profunda crisis sanitaria provocada por el coronavirus, y su enorme impacto en los mercados financieros y en la economía, algunos expertos aconsejan mantener la calma y perseverar en la inversión en Renta Variable. Es el caso de Banco Mediolanum, que ha editado un video elaborado por sus especialistas, en el que demuestran con argumentos la tesis de “no dejarse llevar por las emociones. Porque hay que tener miedo al virus, no al mercado”.

El video lleva el título “Esta vez no es diferente”, y comienza con algunos datos positivos de esta crisis, que ni se perciben ni se valoran en su justa medida. Así, el 76% de los contagiados en China ya se han curado, y por ello, países como la propia China o Corea están venciendo a la pandemia.  Porque la propagación del coronavirus y su impacto en la salud de las personas, se han demostrado más fáciles de controlar que en el caso de otras pandemias como, por ejemplo, el SIDA.  O que se haya producido la mayor subida del Dow Jones desde 1933

Escenario en los mercados tras el coronavirus

Los expertos de Banco Mediolanum hacen un repaso de los efectos que está provocando el coronavirus en los mercados y la economía. Son los siguientes:

  • La volatilidad en el mercado es muy alta, tanto en la Renta Variable como en la Renta Fija, alcanzando niveles no vistos en otras crisis anteriores.
  • Los spreads de los bonos gobierno periféricos en Europa se disparan. La rentabilidad de la deuda publica en España, Italia, Grecia y Portugal sube mucho y el precio baja, lo que reduce la valoración de este activo.
  • Los mercados de Renta Variable han sufrido, pero en algunos como Japón la caída no es tan pronunciada (20%) En España e Italia, bajan el 30%. El índice MSWI, de bolsa global diversificada, resiste.
  • Los índices PMI -niveles de confianza empresarial- han caído por debajo de 50, que es el nivel a partir del cual el crecimiento económico se normaliza.
  • La caída de la bolsa USA ha sido mucho más rápida y profunda que otras crisis, a excepción de la crisis del 29, aunque ésta se alargó más en el tiempo.
EVOLUCION INDICES RENTA VARIABLE MUNDIALES EN 2020 (25 marzo)
COMPARATIVA EVOLUCION BOLSA USA DURANTE LAS CRISIS ANTERIORES CON LA ACTUAL

Con este panorama, los expertos de Banco Mediolanum estiman una recuperación en forma de “U” frente a una en forma de “V”, es decir, más progresiva en el tiempo que brusca. Porque el coronavirus está generando una ralentización progresiva del comercio y de la distribución a nivel global, y los países que están saliendo como China de la crisis sanitaria lo hacen poco a poco, mientras que EEUU está entrando en la fase más intensa de la crisis también de forma progresiva.

Los “anticuerpos” del mercado”

El optimismo de Banco Mediolanum sobre la evolución de la crisis se fundamenta en una serie de factores que denominan “anticuerpos”, sobre los que se va a sustentar la recuperación de la economía.

  • Los bancos centrales seguirán manteniendo los tipos de interés muy bajos,  para que la financiación de las empresas sea muy barata cuando se salga de la crisis.
  • Los países y las instituciones han adoptado numerosas medidas de ayuda. En Europa y EEUU han decidido que estas ayudas no tengan límite.
  • Los precios de las materias primas han bajado, lo que permitirá a las empresas mantener los márgenes de beneficio cuando se salga de la crisis.
  • La capacidad de producción de China se ha situado ya en el 80% del total.
COMPARATIVA TIPOS DE INTERES DEUDA PUBLICA PAISES EUROPEOS (25 marzo)
EVOLUCION PRECIO DE MATERIAS PRIMAS 2016-2020 (25 marzo)

Evolución histórica

Por último, el comportamiento de la Bolsa en otras crisis anteriores, reafirma lo acertado de mantener la perseverancia en las inversiones en Bolsa,  sin dejarse llevar por el pánico.  Lo que se demuestra con una serie de datos históricos

  • Desde 2010 hasta hoy los mercados de renta variable siguen manteniendo rentabilidades superiores al 100%, a pesar de turbulencias puntuales.
  • Desde 1993 a 2019, el índice S&P 500, el más representativo de la Bolsa USA, ha subido un 1.170%. Si un inversor no hubiera participado en las 5 mejores sesiones de este período su ganancia habría sido 742%. No haber participado de las 30 mejores sesiones, todavía le habría generado una ganancia del 159%.
  • El porcentaje de recuperación de las bolsas es mucho mayor que la profundidad de las crisis en toda la historia de la bolsa. Porque la duración máxima de las crisis bursátiles ha sido 36 meses, mientras que la última expansión ha llegado hasta los 131 meses.

En conclusión, y teniendo en cuenta la evolución histórica y el comportamiento de la Bolsa ante las crisis puntuales de toda índole que han atravesado la economía y los mercados, los expertos de Banco Mediolanum recomiendan el activo renta variable como el más adecuado para aquellos inversores que tienen una visión a largo plazo en cuanto a su exposición a los mercados.

COMPARATIVA DURACION EN MESES DE EXPANSION BOLSA USA CON DURACION CAIDAS

 


Javier Ferrer
Responsable del Área de Comunicación Financiera de Proa Comunicación

 

Ramón Tamames estima una caída del PIB español del 13% (y III)

En el tercero y último artículo de la serie, Ramón Tamames, catedrático de Estructura Económica, Cátedra Jean Monnet de la Unión Europea y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, realiza una estimación sobre el alcance de la recesión en España, y analiza las políticas que se están llevando a cabo para combatirla.

Caída del PIB: 13% en tres meses

La estimación de la caída del PIB español que realiza Tamames se plasma en el gráfico siguiente, a partir de una serie de criterios:

  • Desglosa el PIB en 15 ramas de producción a partir de tres grandes bloques: agricultura, industria y servicios.
  • En la primera columna valora en miles de millones de euros el peso de cada una
  • En la segunda columna divide la cifra por 12, para saber la aportación a la caída de cada rama de producción durante los tres meses previstos de crisis.
  • En la columna caída/mes incluye una estimación del porcentaje de caída en cada uno de los doce meses
  • En la columna Equiv €, incluye la valoración en millones de euros de esta disminución de actividad.
  • En la columna %PIB refleja esta cifra en porcentaje sobre el PIB.
  • Las filas Totales incluyen el resumen del impacto del coronavirus en tres meses: el del primero (4,3 por 100), el de dos meses (8,7 por 100), y finalmente, el de tres meses (13 por 100).
  • El impacto total lo estima en una caída del 13 por 100 del PIB. Cifra comparable a otros países que ya han superado la crisis, caso del 12 por 100 en China y el 7,1 por 100 en Japón.

Este nivel de caída de PIB tendrá un efecto negativo sobre el empleo. Es previsible que 500.000 personas vayan al paro en el corto plazo, en función de los EREs anunciados, y ello teniendo en cuenta las facilidades que el Estado ha anunciado para la pervivencia de las empresas.

Sin embargo, pese a esta caída,  la recuperación será más rápida que durante la pasada crisis 2008/2014. Tamames cree que bastarán unos meses, porque no hay crisis sistémica en España,  ni en el sistema crediticio, ni en el mercado laboral.

El siguiente cuadro detalla los ocupados en España, 19,967 millones en diciembre 2019, distribuidos por ramas de actividad.

Medidas insuficientes

Las medidas tomadas hasta el momento, según Tamames, no están a la altura de la gravedad del problema.  La Comisión Europea anunció en febrero 25.000 millones de euros, una cantidad muy baja, en ayudas a empresas y trabajadores. A diferencia de la Fed en EE.UU., que el 15 de marzo fijó el tipo de interés básico del Sistema en cero, y aportó 600.000 millones de dólares para apoyar la liquidez de empresas, a través de la compra de bonos corporativos por la Fed en el mercado secundario, haciendo de banco central en EEUU.

Posteriormente, la presidenta de la Comisión Europea, anunció ayudas que podrían llegar a un billón de euros a través de compras de Deuda Pública y bonos corporativos. Pero las posturas en los países de la UE difieren mucho unas de otras. Alemania anunció el 13 de marzo un programa de garantías públicas sin límite para préstamos a empresas, y hasta medio billón de euros para atender las necesidades de recursos de las empresas alemanas.

Por el contrario, las medidas de España han sido hasta el momento, poco efectivas. El Real Decreto Ley del 10 de marzo contemplaba lo siguiente:

  • Adelanto de 2.800 millones para las CC.AA., a incluir en los futuros Presupuestos Generales del Estado, si es que se aprueban.
  • 000 millones de euros para aplazamientos de pagos a la Hacienda Pública por parte de pymes y autónomos;
  • Aplazamiento de reembolsos por los créditos del Estado a empresas industriales, incluidos los apoyados por la Secretaría General de Industria y de la Pequeña y mediana Empresa;
  • 400 millones para evitar la debacle del sector turístico, en una línea del ICO;
  • Medidas de ahorro para el transporte aéreo, flexibilizando los slots, para que no se pierdan por los reajustes en la disminución del número de vuelos;
  • Devolución de billetes vendidos no utilizados por parte de Renfe, sin recargos;
  • Reforzamiento de la competencia en los mercados, por la CNMC, para evitar abusos de precios en productos básicos.

Medidas poco operativas e insuficientes, según Tamames. Por ejemplo, los créditos del ICO ya incluían préstamos que compensaban el cierre del touroperador Thomas Cook.

El segundo Real Decreto Ley de 18 de marzo de 2020 incluye medidas con mayor alcance, en un marco temporal de hasta seis meses. Que suponen recursos por valor 200.000 millones de euros, de los cuales, 117.000 son públicos:

FAMILIAS

  • Moratoria para pagos de hipotecas, para evitar desahucios.
  • Otras ayudas estatales a través de entidades locales (ayuntamientos y diputaciones provinciales)

TRABAJADORES

  • Adaptaciones de jornada laboral para evitar despidos
  • Flexibilización burocrática para agilizar EREs y ERTEs, en no más de una semana
  • Apoyo a los trabajadores autónomos en sus pagos a la Seguridad Social

EMPRESAS Y AUTÓNOMOS

  • Aplazamiento de cotizaciones a la Seguridad Social
  • Disponibilidad de liquidez con una línea de avales del Estado para créditos a exportadores y pymes por 100.000 millones de euros
  • Apoyo a economía digital e I+D+i

INVESTIGACIÓN

  • Programa científico de 30 millones de euros al CSIC y a la Universidad Carlos III para investigaciones sobre el virus

Este segundo paquete de medidas si parece haber entrado en el fondo de la cuestión, aunque plantea algunas dudas. No se aclara de dónde saldrán los recursos, si de la Comisión Europea, BCE, BEI, Deuda Pública, etc. Tampoco se menciona la probable subida  del déficit público del 1,5 por 100 del PIB al 3 por 100. Ni se aclara el papel del sector privado en los estímulos y apoyos.

Tamames destaca otros aspectos positivos en la gestión del gobierno de la crisis. La ministra de trabajo se reunió el 22 de enero con la CEOE y CEPYME, así como los sindicatos mayoritarios CC.OO. y UGT, acordando medidas que garantizan la protección por desempleo. En concreto, la necesidad de agilizar expedientes de EREs y ERTEs, dado el elevado número de expedientes de regulación que se han presentado.

Para 2020 el gobierno había previsto un gasto en prestaciones por desempleo de 18.000 millones de euros. Esta cantidad deberá subir, para atender a los 500.000 parados nuevos. Tamames estima en  4 millones el número total de parados en España tras la pandemia.

Conclusiones

La caída del 13% del PIB es el peor impacto de esta crisis, en contraste con la previsión del 1,5% de subida que se manejaba antes de la pandemia. Tamames cree que cuando el problema sanitario termine, la actividad se recuperará con cierta rapidez, pero no lo suficiente para evitar la recesión, el aumento del déficit y la expansión de la deuda pública.

Por lo que, desde ya, el Gobierno debe preparar y aprobar Presupuestos extraordinarios para 2020, que contemplen medidas fiscales, económicas, sociales y otras, que abarquen todas las vertientes que plantea la crisis del coronavirus.

 


Ramón Tamames

Catedrático de Estructura Económica

Cátedra Jean Monnet de la UE

De la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

Las consecuencias económicas y sociales de la pandemia: ante una recesión calculable (II)

En este segundo artículo, Ramón Tamames, catedrático de Estructura Económica, Cátedra Jean Monnet de la Unión Europea y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, analiza junto con Antonio Rueda la desaceleración económica en España y el colapso del mercado bursátil.

El estado de alarma

La economía española ya se encontraba en una fase de agotamiento de la expansión en el cuarto trimestre de 2019, con síntomas como la caída de la inversión por la incertidumbre institucional e internacional,  y el estancamiento del consumo. Variables que se compensaban por un sector exterior muy activo, y el aumento del gasto público.

La tardía reacción del gobierno se empezó a percibir con el primer Real Decreto-Ley del 10 de marzo, con medidas que no cubrían todo el espectro de problemas a afrontar. El posterior Real Decreto-Ley del 13 de marzo declaró el estado de alarma según el artículo 116 de la Constitución, que en su punto 2 dice:

    El estado de alarma será declarado por el Gobierno mediante decreto acordado en Consejo de Ministros por un plazo máximo de quince días, dando cuenta al Congreso de los Diputados, reunido inmediatamente al efecto y sin cuya autorización no podrá ser prorrogado dicho plazo. El decreto determinará el ámbito territorial a que se extienden los efectos de la declaración.

El estado de alarma viene a reconocer que existe un problema grave que requiere de todos los recursos del estado, sin que  ello genere la suspensión de ningún derecho, según establece el artículo 55 de la Constitución. El resultado fue el confinamiento de la población, medida cuyo anuncio fue visto por más de 35 millones de espectadores en televisión.

Fuente: El País

La tardanza del anuncio tras el Consejo de Ministros del viernes 13 de marzo, hace sospechar discrepancias internas sobre las medidas económicas y sociales a toma, medidas con fuerte impacto en los niveles de déficit y deuda pública establecidos por la UE. Discrepancias, al parecer, entre el sector de Podemos, que abogaba por centrarse en medidas sociales, y el socialista, o entre los ministros de economía Nadia Calviño, y de Seguridad Social, Jose Luis Escrivá.

Impacto en la economía y los mercados

Tamames analiza el impacto directo del coronavirus en cuatro variables económicas clave: paro, recesión, déficit y deuda, así como en la bolsa.

Respecto al paro, volverá a crecer por los EREs y ERTEs, alcanzando alrededor de cuatro millones de personas. La recesión sin duda se producirá en 2020, por la brusca caída del PIB del 12 por 100. El déficit público superará el 1,5 por 100 en términos de PIB, superando el límite del 3 por 100, que marca la Unión Europea, que previsiblemente flexibilizará sus exigencias.

Por último, la deuda pública crecerá, porque el gobierno no podrá contar con ingresos fiscales (que sin duda caerán) para financiar el estado del bienestar. España , por ello, podría rebasar el umbral del  100 por 100 deuda/PIB, aunque con un coste de financiación en los bancos centrales nulo. Escenario que ya reflejó la subida de la prima de riesgo al nivel 146,20 el 17 de marzo.

La diferencia de la crisis actual con la crisis financiera 2008/2013 es la  buena salud del sistema financiero. En la anterior,  el estado financió al sector con 61.000 millones de euros -40.000 procedentes del  MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad financiera,)-  y reflotó las cajas de ahorros, afectadas por créditos hipotecarios fallidos. Y ello pese a la inicial indecisión del gobierno de Zapatero, que tardó en reconocer el problema.

Por tanto, la crisis actual se afronta con el sistema crediticio saneado,  y con el BCE como garante para actuaciones de emergencia

Sin embargo, el impacto en la bolsa ha sido muy superior al de la pasada crisis financiera; en sólo una semana, el Ibex-35 bajó un 40 por 100. Así, el lunes 16 de marzo  el selectivo cayó a niveles de 5.900, niveles no vistos desde 2012, tras haber rozado el 10.000.  Una situación que sólo inyecciones de liquidez a los market makers podrá paliar.

Fuente: El País

Como explica el Nobel de Economía Akerlof (esposo de Janet Jellen, expresidenta de la Fed), caídas tan fuertes de la bolsa inciden psicológicamente en la economía, porque paralizan la inversión.

 


Ramón Tamames

Catedrático de Estructura Económica

Cátedra Jean Monnet de la UE

De la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

Las consecuencias económicas y sociales de la pandemia: ante una recesión calculable (I)

Ramón Tamames, catedrático de Estructura Económica, Cátedra Jean Monnet de la Unión Europea y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, expone su visión de los efectos del coronavirus en las economías mundiales, en una serie de tres artículos que resumimos a continuación para el Blog de Proa Comunicación.

Cisne negro

A la hora de valorar el impacto de la pandemia, debemos tener en cuenta las altas dosis de incertidumbre que rodean esta enfermedad. Porque ni se conoce el efecto final que tendrá en la actividad económica, ni las medidas contracíclicas que aplicará el gobierno, lento en su reacción inicial.

De momento, sólo podemos comparar lo sucedido con otras pandemias acaecidas en la historia. La gripe española de 1918, con 260.000 muertes, o las epidemias del SIDA en los años 80, o el SARS de China en 1983, con un número de muertes mucho menor. La actual es la mayor pandemia de la época moderna, de la que no tenemos datos suficientes porque el país de origen, China, es una dictadura y seguramente no comparte la información al completo.

El economista Nouriel Roubini, primero en vaticinar la crisis de Lehman Brothers en 2008, alertó de cisnes blancos (eventos no esperados con impacto en la economía) como las tensiones China-EEUU, el Brexit, o las tensiones en Irán. Margaret Frankin, Presidenta y CEO de CFA Institute, va más allá: “el coronavirus es un ejemplo vívido y dramático de las cosas impredecibles que pueden suceder en el mundo y su impacto en los mercados

Por tanto, el coronavirus se puede considerar un cisne negro. Porque los efectos de confinamientos masivos durante meses, pueden ser imprevisibles en un mundo con 7.800 millones de personas,

China como referencia

Teniendo en cuenta lo sucedido en China, foco del virus, la tasa de letalidad de la pandemia es mayor a medida que las edades de los enfermos son más altas: 9,6% septuagenarios, 16,6% octogenarios, 19% nonagenarios.

Y desde el punto de vista macroeconómico, China venía de una fase de desaceleración que situaba las previsiones de subida del PIB en algo menos del 6%. Las previsiones de la OCDE apuntan una bajada de medio punto en el crecimiento global, hasta el 2,4%.

El protagonismo de China en la intensidad de la crisis, ha hecho que la OCDE revise su propia estimación. Ahora cifra el impacto en cuatro veces el impacto del SARS en 2003. Ya que desde este año, el peso de China en el PIB global ha pasado del 5 por 100 a casi el 20 por 100.

Otros impactos en la economía

El catedrático Tamames repasa otros efectos del coronavirus desde el punto de vista económico. En primer lugar, el precio del oro, que pasó de un nivel de 1.200 euros en 2016, por onza de oro troy (de 31,1 gramos), a 1.518 euros el 15 de marzo de 2020, una subida del 26,5 por 100. La desconfianza en el futuro, y la caída de las bolsas, convierten al oro en refugio, tal y como predijo el economista J.M. Keynes.

El segundo, un declive más intenso de la economía española.  Desde 2018, el  nivel de ahorro familiar medido en volumen de depósitos en entidades bancarias,  pasó en 2016 de 2,14 billones de euros a 2,29 billones en 2019. 150.000 millones más, lo que refleja un hecho:  el menor  consumo e inversión responde al miedo de los ciudadanos a la subida del paro por la caída de la economía, por lo que hacen acopio de recursos monetarios.

Y por último, la bajada del crudo superior al 50 por 100 desde enero de 2020, desde una cotización en torno a 65 euros/barril, a escasos 33 dólares del barril Brent. Caída derivada en parte por el conflicto de Rusia con la OPEP, y el aumento de producción barata de Arabia Saudí para eliminar competidores.

La conclusión de Tamames es que “las cifras de caída del PIB como consecuencia de la pandemia, globalmente, podrían ser asombrosas, difíciles de imaginar”. Un ejemplo, lo acaecido en Japón, que ha visto caer su PIB el primer trimestre de 2020 un 2,7%, tasa difícilmente recuperable en lo que resta de año.

Reacciones

Ante la dimensión del problema, Tamames enumera las reacciones de los responsables políticos y económicos. Así, valora positivamente la reunión entre Pedro Sánchez, y el presidente de la  OCDE, Ángel Gurría, partidario de medidas  para proteger el empleo, facilitar liquidez a las pymes, y de que Bruselas sea más flexible con los objetivos de déficit.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha pasado de las dudas iniciales (“que primero gasten sus municiones los gobiernos nacionales de la UE”) a darse cuenta del papel real del BCE como impulsor de la recuperación, en su caso lanzando inyecciones billonarias de liquidez. Algo ya percibido por Mario Draghi en 2010, que hizo “todo lo necesario para salvar el euro”, según declaró en su momento, y cumplió.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), dirigido por Kristalina Giorgeva, anunció, el 16.III.2020, su predisposición a movilizar un billón de dólares para combatir la pandemia. Este dinero supone toda su capacidad de préstamo. El Eurogrupo (los 19 países europeos con la divisa Euro)  mostró su determinación: “Tomaremos cualquier acción política coordinada y decisiva que sea necesaria, incluyendo medidas fiscales, para apoyar el crecimiento y el empleo”.

El G7 ha prometido contundencia pero sin concreciones: “Estamos comprometidos a hacer todo lo necesario para asegurar una fuerte respuesta global a través de una estrecha cooperación y una acentuada coordinación en nuestros esfuerzos”. Esto es, estímulos fiscales y monetarios, pero sin concretar cuánto. Los mercados reclaman menos palabras y más hechos, según Tamames.

 


Ramón Tamames

Catedrático de Estructura Económica

Cátedra Jean Monnet de la UE

De la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

Las desigualdades sociales tienen aún mayor impacto en el bienestar que las económicas

El informe SEDA Sustainable Economic Development Assessment de Boston Consulting Group, destaca la importancia de considerar factores más allá del PIB para obtener una visión más completa del desempeño de los gobiernos.

Madrid, 28 de agosto de 2019. Los altos niveles de desigualdades sociales, tal y como reflejan las diferencias en el acceso a la atención médica y la educación, por ejemplo, son un obstáculo aún mayor para el bienestar de un país que las desigualdades económicas. Ésta es la principal conclusión de la edición de 2019 de SEDA (Sustainable Economic Development Assessment por sus siglas en inglés), la evaluación anual del desarrollo económico sostenible en más de 150 países de Boston Consulting Group.

Las desigualdades sociales reciben menor atención que las económicas en los debates de los responsables políticos. Sin embargo, el análisis de SEDA 2019 de BCG establece una correlación mucho más fuerte entre la igualdad social y el bienestar que entre la igualdad económica y el bienestar. El análisis también refleja que las personas en países con niveles relativamente altos de igualdad social tienden a manifestar niveles relativamente altos de felicidad.

“Los gobiernos de hoy se enfrentan a enormes desafíos, la disrupción creada por los rápidos avances tecnológicos es uno de ellos”, afirma Joao Hrotko, socio de BCG y coautor del informe. “Esos factores cambiarán lo que se necesita para que los actores del sector público y privado tengan éxito en la próxima década. Los gobiernos, en particular, deben aspirar a lograr una visión más cercana a las preocupaciones reales de sus ciudadanos para abordar problemas potencialmente ignorados, como las desigualdades sociales”.

El poder de un panel multidimensional de control y actuación

El informe también detalla cómo los gobiernos pueden obtener señales importantes, como las relacionadas con las desigualdades sociales, gracias al desarrollo de un marco de control y actuación integral. Ya se ha producido un gran impulso en países como Nueva Zelanda y el Reino Unido que, para ir más allá del enfoque en métricas puramente económicas, como el PIB, han orientado decisiones políticas y presupuestarias en torno al bienestar. El próximo paso puede ser crear un panel de control que evalúe de forma más amplia el rendimiento del país. Dicho marco de control debería incluir además de métricas económicas como el crecimiento real del PIB per cápita, métricas de bienestar–objetivas como la que representa el indicador de SEDA y  subjetivas, como los indicadores de felicidad o satisfacción vital.

El informe de BCG demuestra cómo un panel de control de tres dimensiones puede revelar problemas que se perderían si se emplea una sola métrica. Las puntuaciones de los países en el informe de Felicidad Mundial de las Naciones Unidas (UN’s World Happiness Report), por ejemplo, suelen coincidir con el bienestar, tal como se refleja en una métrica derivada de SEDA: el coeficiente de conversión de riqueza en bienestar. Pero hay muchos países con puntuaciones de riqueza y bienestar de SEDA relativamente altos que tienen índices de felicidad inferiores a los esperados. Solo al estudiar las distintas métricas juntas, un país puede detectar la preocupante divergencia y, después, empezar a investigar cuáles son los factores que la explican.

“Los gobiernos que se centran en una sola métrica, como el PIB, se perderán señales importantes relacionadas con los problemas que su país necesita abordar”, destaca Enrique Rueda-Sabater, senior advisor de BCG y coautor del informe. “El panel de tres dimensiones que hemos desarrollado creará una imagen clara de dónde deben prestar más atención los gobiernos para incidir efectivamente en el bienestar de los ciudadanos”.

 

The 2019 Sustainable Economic Development Assessment

Irene Garrido: “Son necesarios como mínimo dos años más de crecimiento económico para recuperar los niveles de empleo anteriores a la crisis”

La secretaria de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, Irene Garrido, participó en la mañana de ayer en un desayuno informativo organizado por Executive Forum, con el patrocinio del Club Excelencia en Gestión y de Ibercaja. Durante el encuentro, celebrado en el Hotel Palace de Madrid, Garrido analizó temas como la recuperación y evolución económica y el crecimiento de la Eurozona.  Leer más

Thorsten Polleit prevé que la cotización del oro aumente un 10% en 2018

El profesor Thorsten Polleit, Economista Jefe de Degussa, la compañía de referencia en Europa en el comercio de oro de inversión, pronostica que la cotización de este metal precioso se incrementará un 10% a lo largo de 2018 y estima que la evolución de la economía española será positiva este año, con un crecimiento del PIB interanual ligeramente superior al 2% y una caída continuada del desempleo. Leer más