La gestión de la crisis del coronavirus desde el enfoque de la empresa familiar

Ante esta grave crisis he querido acudir a los líderes de referencia de empresas familiares de longevo éxito. Sus aprendizajes son especialmente oportunos ahora.

Llevamos ya días severamente golpeados por la pandemia del ya tristemente famoso coronavirus Covid -2019. Mi solidaridad con las víctimas y enfermos así como mi enorme eterna gratitud al personal sociosanitario, fuerzas de seguridad, transportistas y empresarios y trabajadores que siguen teniendo que trabajar para mantener unos mínimos vitales por su ingente labor.

Regresando a la inspiración empresarial quisiera destacar dos ideas clave:

Primera. En estos tiempos turbulentos, más que nunca, conviene actuar desde la responsabilidad, la tranquilidad, la serenidad y el sentido común. Como bien saben en las grandes sagas familiares, hay que mirar las cosas con perspectiva y pensar que, antes o después, tras la tempestad vuelve la calma. Ganar dinero en el corto plazo para el accionista no es la cuestión. Las verdaderas empresas familiares se convierten en sostenibles porque tienen un propósito que las conecta con la sociedad. Hoy más que nunca lo estamos comprobando.

Segunda. Esos grandes líderes nos enseñan que las crisis son siempre tiempo de oportunidad. Vamos a tener la gran oportunidad de repensar estrategias, procesos, mapas de riesgos, todas esas cosas que el día a día nos dificulta tratar. Vamos a tener la oportunidad de entender que hoy necesitamos empresas con propósito. Vamos a tener la oportunidad de dedicar más tiempo a la formación y advertir que la educación on line existe y funciona muy bien. Vamos a tener la oportunidad de experimentar a fondo las ventajas del teletrabajo. Y vamos a tener la oportunidad de convivir más con nuestra familia, con nuestros hijos y seguramente cultivar algunas aficiones “indoor”.

Las familias empresarias deben tomar conciencia que estos mares embravecidos se surcan mejor desde la unión y la cohesión. La familia empresaria constituye un complejo ecosistema donde conviven negocios (razón) y familia (emoción) que debe ser gobernado con inteligente equilibrio. De modo que es muy recomendable el gobierno corporativo pero esto debe venir también acompañado del gobierno de la familia para conseguir el necesario alineamiento y el orgullo de pertenencia a través del diseño de un proyecto y unos valores compartidos. Especial relevancia debe tener trabajar los “¿para qué?” que acaban perfilando el propósito de la familia empresaria. Con estas sólidas bases se genera la necesaria pasión e ilusión para abordar los más difíciles retos. Como me decía un líder de tercera generación de una importante empresa familiar española hablando de la gestión de esta crisis “ahora más que nunca hay que poner foco en fortalecer los valores que nos han hecho perdurar”.

Las familias deben entender que la clave del éxito sostenido en el tiempo pasa por combinar sabiamente la experiencia de las generaciones senior con el potencial innovador que aportan unas generaciones continuadoras que traen la digitalización y la globalización en su código genético. Esta combinación es particularmente recomendable para abordar las complicadas semanas que tenemos por delante.

Un mensaje claro y esperanzador. Desde el liderazgo emprendedor que acostumbra a impregnar la acción de muchas empresas familiares me consta que se está actuando con espíritu absolutamente “darwinista” en esta situación de emergencia no sólo para adaptarse rápidamente a los ingentes retos que está causando esta situación insólita sino que sabrán salir refortalecidos cuando la situación general se recupere.

No quisiera acabar sin destacar que estos días hemos asistido, y lo seguiremos haciendo, a ejemplos extraordinarias de líderes empresariales con propósito tanto en ámbitos públicos como privados. Desde ese liderazgo con propósito se acaban por vencer las dificultades por ingentes que estas sean.

 


Prof. Manuel Bermejo, PhD 
Presidente en The Family Advisory Board