Valvanuz Serna, Socia Directora de PROA, se adentra en la comunicación en un mundo post COVID y analiza, para Influyentes Cantabria, distintos aspectos a tener en cuenta para “navegar” con flexibilidad en un contexto en el que lo que hoy sirve, mañana puede que ya no.

Hace ya un año que el coronavirus nos impactó de lleno y aquí sigue, parece ser, para quedarse. Para cualquier compañía, con independencia de su tamaño y actividad, tratar de planificar en torno al virus es un auténtico reto, incluso para aquellas que disponen de los mejores planes de crisis. Nos encontramos ante una situación dinámica que va cambiando por momentos. Y, aunque el objetivo principal en estos momentos sigue siendo reducir la propagación del virus y proteger la salud de las personas, sobre todo la de los más vulnerables, hay toda una serie de efectos económicos que también han de ser tenidos en cuenta.

A lo anterior ha de unirse otra crisis, la de la confianza en las instituciones, por lo que las empresas adquieren un nuevo protagonismo en lo que se refiere a la marca y sus valores. En este contexto, ¿qué recomendamos a las organizaciones en un mundo post COVID?

De entrada, las compañías no deberían utilizar esta crisis de manera oportunista para la promoción de su marca, ya que se ha demostrado que se espera de ellas que sean útiles durante esta pandemia. Es tiempo de acción y nada comunica más que los hechos. Cualquier movimiento empresarial que pueda hacer pensar que se está aprovechando esta situación para beneficio del negocio puede tener unos efectos desastrosos sobre la reputación de esa marca.

Este artículo completo ha sido publicado en Influyentes Cantabria. Acceda haciendo click aquí.