PROA Comunicación ha organizado una nueva edición de sus Diálogos de Actualidad para acoger un encuentro entre líderes empresariales y el ex Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, quien ha analizado junto al presidente del Círculo de Empresarios, Juan María Nin, los principales desafíos geopolíticos que afronta Europa.
El equilibrio internacional atraviesa una fase de profunda transformación marcada por conflictos armados, tensiones comerciales y una creciente rivalidad entre grandes potencias. En este contexto, el ex Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y ex vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell, ha participado en un nuevo Diálogo de Actualidad organizado por PROA Comunicación, en el que ha analizado junto a empresarios, directivos y representantes institucionales el papel de Europa en el nuevo escenario global.
Durante la conversación, moderada por el presidente del Círculo de Empresarios, Juan María Nin, se abordaron algunas de las cuestiones clave que marcarán el rumbo de la Unión Europea en los próximos años, desde la evolución de los conflictos internacionales hasta el impacto económico y estratégico del aumento del gasto en defensa. El encuentro, que reunió a representantes del
ámbito empresarial y profesional, forma parte del ciclo Diálogos de Actualidad de PROA Comunicación, consultora especializada en comunicación estratégica, reputación corporativa y asuntos públicos. Lucía Casanueva, socia fundadora, subrayó durante la apertura la vocación de la firma de contribuir a la conversación pública y de generar espacios de reflexión donde empresa, instituciones y sociedad civil puedan intercambiar ideas sobre los grandes desafíos políticos, económicos y geopolíticos del momento, destacando la importancia de comprender el contexto internacional para poder tomar decisiones estratégicas con criterio en un entorno cada vez más complejo.
España y Hungría en Bruselas: los “dos problemas de Europa”
Uno de los ejes centrales del diálogo fue la posición de España en el tablero europeo. Preguntado por Nin, Borrell señaló que, aunque es cierto que en determinados ámbitos comunitarios existe una percepción que sitúa a España como uno de los dos principales focos de conflicto dentro de la Unión Europea —el otro sería Hungría—, se trata de una lectura simplificada que no refleja la realidad.
“A mí me parece injusta esa equiparación”, afirmó, en referencia a la comparación entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el de Viktor Orbán. Para explicar su postura, diferenció claramente ambas posiciones, destacando que mientras Hungría ha bloqueado iniciativas clave de apoyo a Ucrania y mantiene una política de confrontación con las instituciones europeas, España ha desempeñado siempre un papel constructivo dentro del proyecto comunitario. Por contra, definió la posición española como la de un “pepito grillo”, antes que la de un “obstáculo”. Y recordó que, “a diferencia de otros, España nunca ha sufrido el escrutinio comunitario por violar los derechos de sus ciudadanos”.
Europa ante un entorno geopolítico en transformación
Durante su intervención, Borrell advirtió de que la Unión Europea se enfrenta a un momento decisivo en un mundo cada vez más fragmentado y en el que las dinámicas de poder están evolucionando con rapidez. “La Unión Europea no fue concebida para el mundo de hoy”, señaló, subrayando la dificultad del bloque para adaptarse a un entorno marcado por conflictos como la guerra en Ucrania, la inestabilidad en Oriente Medio o la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China.
Más concretamente, apuntó a la falta de una voz única en política exterior y defensa como una de las principales debilidades del proyecto europeo. Recordó que, a diferencia de otras áreas de integración, estas competencias siguen estando en manos de los Estados miembros, lo que limita la capacidad de la Unión para actuar como un actor geopolítico cohesionado. “Kissinger decía que no sabía a qué teléfono llamar para hablar con Europa. Hoy ese teléfono es aún más difícil de encontrar”, añadió.
Defensa y autonomía estratégica: una asignatura pendiente
El debate puso de manifiesto las carencias estructurales de Europa en materia de defensa. Juan María Nin explicó las razones por las que “tanto la soberanía europea como su autonomía estratégica están en juego”. Y Borrell destacó que el continente sigue sin contar con una
capacidad militar integrada, con sistemas fragmentados y sin un mando único que permita responder de forma coordinada a los desafíos actuales.
“Cada país es soberano de su defensa y no existe una defensa comunitaria única”, explicó, recordando que ni siquiera se ha logrado poner en marcha una fuerza de acción rápida de dimensiones limitadas. En este contexto, advirtió de que “Europa es, en gran medida, un protectorado de Estados Unidos desde 1945”, lo que evidencia la dependencia estructural del bloque en materia de seguridad.
No obstante, también subrayó el contraste entre ambos modelos, señalando que mientras Estados Unidos se ha consolidado como la mayor potencia militar global, Europa ha construido sociedades más equilibradas en términos de libertades y cohesión social, orientando sus recursos hacia el desarrollo económico y el bienestar.
China, Oriente Medio y las tensiones del orden internacional
Durante el coloquio, Borrell abordó también el papel de China como actor clave en la configuración del nuevo orden mundial, destacando que, pese a su creciente capacidad, el país asiático mantiene una estrategia prudente en el corto plazo. “China conoce sus límites económicos y necesita estabilidad”, señaló, apuntando que no prevé movimientos de gran envergadura en escenarios como Taiwán en el corto plazo.
En relación con el conflicto en Oriente Medio, el ex Alto Representante defendió una aproximación basada en el respeto al derecho internacional, advirtiendo de las incoherencias en la posición de algunos países europeos. Si bien reconoció la naturaleza autoritaria del régimen iraní, subrayó que “de ahí a justificar la intervención, tal y como está siendo llevada a cabo, hay un paso”. Y recordó el precedente de la guerra de Irak y la necesidad de mantener criterios consistentes en la acción exterior.
El encuentro, celebrado en formato cerrado y por invitación, reunió a empresarios, directivos y representantes institucionales de distintos sectores, que participaron en un coloquio posterior con los ponentes para intercambiar impresiones sobre geopolítica, comercio internacional y los desafíos económicos derivados del nuevo escenario global.
La sesión se enmarca en el ciclo Diálogos de Actualidad de PROA Comunicación, concebido como un espacio de conversación y reflexión con algunas de las principales voces del debate público sobre los retos políticos, económicos y estratégicos que marcarán el futuro de Europa y del sistema internacional.